La empresa mantiene un déficit de camiones recolectores tras el aseguramiento de decenas de unidades por la FGR; aunque disminuyeron las quejas ciudadanas, el alcalde Héctor Ortiz Orpinel advirtió que el procedimiento administrativo continúa y esta semana se definirá su situación.
Ciudad Juárez, Chih.— La empresa Aseo Municipal enfrenta una semana decisiva para su permanencia como prestadora del servicio de recolección de basura en Ciudad Juárez, luego de que el Gobierno Municipal avanzó en el procedimiento administrativo por los incumplimientos contractuales derivados de la falta de unidades recolectoras y las deficiencias que afectaron a miles de familias durante las últimas semanas.
El presidente municipal en funciones, Héctor Ortiz Orpinel, informó que el expediente administrativo se encuentra en una etapa avanzada, por lo que durante los próximos días se determinará qué medidas procederán contra la concesionaria, sin descartar las sanciones contempladas en el contrato.
La controversia comenzó el pasado 24 de septiembre, cuando la Fiscalía General de la República (FGR) aseguró un inmueble utilizado por la empresa para resguardar sus unidades, como parte de una investigación federal vinculada con otra compañía. La intervención provocó una reducción considerable de su capacidad operativa y generó retrasos en las rutas de recolección.
El problema alcanzó dimensiones importantes debido a que Aseo Municipal tiene bajo su responsabilidad las zonas 3 y 4, correspondientes aproximadamente a la mitad del territorio municipal, donde la acumulación de desperdicios domésticos comenzó a provocar inconformidades entre los habitantes.
De acuerdo con los antecedentes del conflicto, de una flotilla de aproximadamente 75 camiones recolectores, solamente 28 permanecían disponibles durante la etapa más crítica, mientras que alrededor de 47 unidades quedaron inmovilizadas como consecuencia de la intervención federal.
Ante esta situación, la administración municipal puso en marcha un operativo emergente con la participación de otras empresas concesionarias, entre ellas CISA y Hermes, para reforzar las rutas afectadas mediante dobles turnos, recorridos extraordinarios y jornadas durante los fines de semana.
La estrategia permitió recuperar paulatinamente la frecuencia de recolección, aunque temporalmente fue necesario reducir de tres a dos los recorridos semanales en determinados sectores, mientras se incorporaban unidades adicionales para enfrentar el rezago.
Ortiz Orpinel explicó que durante los últimos días la compañía ha atendido diversas observaciones formuladas por el Ayuntamiento, situación que se ha reflejado en una disminución de las quejas ciudadanas y en una recuperación gradual del servicio.
Sin embargo, reconoció que todavía existen dos sectores con retrasos en la recolección de residuos sólidos urbanos, por lo que se espera que durante esta misma semana puedan quedar regularizados.
Pese a la mejoría operativa, el incumplimiento relacionado con el número de unidades estipuladas en el contrato continúa sin resolverse completamente, situación que será considerada dentro de la evaluación jurídica y administrativa que realiza el Municipio.
Cabe recordar que desde el pasado 12 de octubre, el alcalde había establecido un ultimátum para que la empresa recuperara, rentara o adquiriera los camiones necesarios antes de concluir el mes, advirtiendo que la falta de cumplimiento podría derivar en nuevas sanciones económicas o incluso en la rescisión de la concesión.
Ese plazo concluyó sin que se recuperara la totalidad de la capacidad operativa comprometida, por lo que ahora corresponderá a las autoridades municipales establecer las consecuencias administrativas, considerando tanto las obligaciones contractuales como las circunstancias extraordinarias que originaron la problemática.
Otro elemento importante es el esquema de pago por tonelada recolectada, mediante el cual el Ayuntamiento cubre únicamente los servicios efectivamente realizados. Esto permite destinar recursos a otras compañías cuando una concesionaria no cumple con sus recorridos, sin que necesariamente se incremente el presupuesto originalmente autorizado.
En este escenario, la resolución deberá considerar dos aspectos fundamentales: la recuperación del servicio que reciben los ciudadanos y la responsabilidad contractual de la empresa, cuya operación resultó afectada por una diligencia federal ajena a las facultades del Gobierno Municipal.
Aunque el número de inconformidades ha disminuido, la administración municipal deberá establecer si las acciones correctivas implementadas resultan suficientes para subsanar los incumplimientos o si procede imponer una sanción conforme a las cláusulas del contrato.
La decisión que se anuncie esta semana marcará un precedente en la supervisión de las concesiones municipales, particularmente en la obligación de garantizar servicios públicos esenciales aun cuando las empresas enfrenten dificultades legales, financieras o de operación.
Por ahora, Aseo Municipal continúa prestando el servicio bajo vigilancia del Ayuntamiento, mientras el alcalde Héctor Ortiz Orpinel mantiene pendiente la determinación administrativa sobre una de las mayores contingencias registradas este año en la recolección de basura de Ciudad Juárez.
