Ciudad Juárez.- La contratación de recolectores informales de basura, tiliches y escombro se ha convertido en uno de los factores que alimentan la proliferación de residuos abandonados en parques, diques, camellones y terrenos baldíos de la ciudad, por lo que la Dirección de Limpia pidió a la población verificar el destino final de los desechos antes de pagar por su retiro.
Gibran Solís Kanahan, titular de la dependencia, advirtió que parte de los materiales retirados de viviendas, negocios y predios no llegan a sitios autorizados para su disposición final, sino que terminan arrojados clandestinamente en espacios públicos o zonas despobladas, generando focos de contaminación y deterioro urbano.
El funcionario llamó a los ciudadanos a no limitarse a contratar el servicio más económico o inmediato, sino a preguntar al recolector dónde depositará los residuos y comprobar que utilice instalaciones autorizadas.
La práctica irregular representa un problema para el Municipio porque obliga a destinar nuevamente personal, maquinaria y recursos públicos para retirar materiales que inicialmente ya habían sido pagados por particulares para su disposición adecuada.
Además del impacto visual, los tiraderos clandestinos pueden provocar acumulación de basura, obstrucción de espacios públicos, proliferación de fauna nociva y afectaciones ambientales, especialmente cuando los residuos permanecen durante periodos prolongados en predios abandonados, cauces, diques o áreas verdes.
Solís Kanahan recordó que el Relleno Sanitario Municipal permite el ingreso gratuito de hasta 500 kilogramos de residuos, con excepción de materiales considerados peligrosos.
Esta alternativa permite que ciudadanos y recolectores trasladen directamente basura, tiliches y otros desechos sin necesidad de abandonarlos en espacios no autorizados.
La Dirección de Limpia también mantiene diferentes mecanismos para facilitar la disposición correcta de residuos voluminosos, entre ellos los Puntos Limpios Fijos, el programa Puntos Limpios a tu Colonia y los recorridos de destilichadero.
Estos servicios pueden solicitarse cuando una colonia, fraccionamiento o sector presenta acumulación importante de muebles, madera, electrodomésticos, colchones u otros objetos que no pueden ser retirados mediante el servicio ordinario de recolección domiciliaria.
La estrategia busca reducir la formación de basureros improvisados y evitar que los residuos sean depositados en vialidades, lotes baldíos o infraestructura pluvial.
Como parte del intento por ordenar esta actividad, el Gobierno Municipal mantiene una revisión de las personas que se dedican de manera particular a retirar residuos.
Actualmente, Limpia tiene identificados alrededor de nueve recolectores que trabajan de manera responsable, de acuerdo con Solís Kanahan.
El número evidencia que una parte importante de quienes ofrecen este tipo de servicio todavía opera fuera de mecanismos formales de supervisión o regularización.
Por ello, el titular de Limpia invitó a los recolectores particulares a acercarse tanto a esa dependencia como a la Dirección de Ecología para conocer los requisitos y avanzar hacia la regularización de su actividad.
El objetivo es establecer controles mínimos que permitan conocer quiénes prestan el servicio, qué tipo de residuos transportan y, principalmente, cuál es el destino final de los materiales.
La medida también permitiría distinguir a quienes realizan la actividad de manera responsable de aquellos que únicamente recogen los desechos a cambio de un pago y posteriormente los abandonan en cualquier punto de la ciudad.
Para la autoridad municipal, la participación ciudadana resulta clave, ya que buena parte del problema comienza desde el momento en que se contrata un servicio sin verificar qué ocurrirá con los residuos.
Cuando un recolector abandona los tiliches o el escombro en un terreno baldío, parque o camellón, el problema deja de ser únicamente entre el prestador del servicio y quien lo contrató y se convierte en una afectación colectiva.
Posteriormente, esos mismos residuos deben ser retirados por cuadrillas municipales, lo que implica nuevamente utilización de camiones, combustible, maquinaria y personal pagado con recursos públicos.
La Dirección de Limpia insistió en que existen alternativas legales y gratuitas para la disposición de buena parte de estos materiales, por lo que pidió evitar prácticas que terminen trasladando el costo de una recolección privada al presupuesto municipal.
La advertencia forma parte de las acciones con las que el Municipio pretende cerrar el paso a los tiraderos clandestinos y reforzar el control sobre la disposición final de residuos en Ciudad Juárez.
