La sexta generación de Artes y Oficios concluyó su preparación en talleres diseñados para aprender un oficio, emprender desde casa y fortalecer la economía familiar
Ciudad Juárez.– Para 200 alumnos de la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez, la conclusión de los talleres de Artes y Oficios representa mucho más que recibir una constancia: significa contar con una herramienta para trabajar por cuenta propia, iniciar un pequeño negocio y generar ingresos sin necesidad de salir de sus hogares.
El pasado sábado, la institución celebró la sexta muestra de Artes y Oficios, en la que niñas, niños, jóvenes y adultos presentaron los conocimientos y habilidades adquiridos durante el trimestre en áreas artísticas, técnicas y de capacitación para el trabajo.
Luis Carlos Gutiérrez, director de Extensión Universitaria de la UTCJ, informó que alrededor de 200 estudiantes finalizaron su preparación en talleres como pastelería, corte y confección, aplicación de uñas, barbería, mantenimiento de minisplit, masaje terapéutico, impresión 3D, dibujo, pintura, canto y violín.
Una parte importante de esta oferta educativa está enfocada en que los participantes aprendan actividades productivas que puedan realizar desde casa, sin la necesidad de rentar un establecimiento o realizar una inversión elevada para comenzar.
Los egresados pueden ofrecer servicios entre familiares, vecinos y conocidos, utilizar las redes sociales para promocionar su trabajo o acondicionar un espacio dentro de sus viviendas para atender clientes y obtener ingresos propios.
Los talleres de Artes y Oficios se han convertido en una alternativa para quienes buscan incorporarse al mercado laboral, complementar sus ingresos o construir una actividad económica independiente.
En cursos como uñas, barbería, masaje terapéutico, repostería y corte y confección, los participantes desarrollan habilidades que pueden comercializar casi de manera inmediata, una vez que cuentan con las herramientas y materiales básicos.
La preparación permite que amas de casa, jóvenes, trabajadores y adultos mayores encuentren una opción para emprender sin abandonar sus responsabilidades familiares o trasladarse diariamente a un centro de trabajo.
Desde una habitación, un patio, una cochera o un espacio adaptado dentro del hogar, los egresados pueden comenzar a recibir clientes, elaborar productos sobre pedido o brindar servicios a domicilio.
Esta modalidad de autoempleo cobra relevancia ante las dificultades que enfrentan muchas familias para encontrar un trabajo formal con horarios compatibles con el cuidado de los hijos, los estudios o las actividades domésticas.
Aprender un oficio representa, en estos casos, la posibilidad de organizar los propios horarios, administrar los ingresos y crecer gradualmente hasta consolidar un negocio familiar.
La capacitación ofrecida por la UTCJ no sólo busca transmitir conocimientos técnicos, sino brindar seguridad y confianza a los participantes para convertir lo aprendido en una oportunidad productiva.
Una persona capacitada en pastelería puede comenzar vendiendo pasteles y postres entre sus vecinos; quien aprende corte y confección puede realizar ajustes, reparaciones o elaborar prendas; mientras que los estudiantes de uñas y barbería pueden atender clientes desde un espacio acondicionado en casa.
De la misma manera, los conocimientos en mantenimiento de minisplit permiten ofrecer servicios técnicos en viviendas y negocios, mientras que el masaje terapéutico representa una alternativa de atención personal con posibilidades de crecimiento profesional.
El objetivo es que cada participante encuentre una habilidad que pueda aplicar de manera práctica y que, con dedicación, se convierta en una fuente permanente de recursos.
Para algunas familias, los ingresos obtenidos mediante estas actividades pueden utilizarse para cubrir gastos escolares, alimentación, transporte o servicios básicos. Para otras, pueden representar el inicio de una microempresa con posibilidades de generar empleos adicionales.
El programa de Artes y Oficios mantiene una oferta dirigida a todos los integrantes de la familia.
Las niñas y los niños pueden integrarse a actividades como dibujo y pintura, donde desarrollan creatividad, concentración y expresión artística. Los jóvenes cuentan con opciones como canto, violín e impresión 3D, que combinan el desarrollo cultural con el aprendizaje tecnológico.
Los adultos tienen acceso a talleres relacionados directamente con la capacitación laboral y el autoempleo, entre ellos repostería, corte y confección, uñas, barbería, masajes terapéuticos y mantenimiento de equipos de aire acondicionado.
Esta diversidad permite que la universidad acerque sus instalaciones y conocimientos a sectores de la población que no necesariamente buscan cursar una carrera profesional, pero sí desean aprender una actividad útil para mejorar sus condiciones económicas.
La sexta muestra permitió observar los trabajos realizados por los participantes y reconocer el esfuerzo de quienes destinaron tiempo a desarrollar una nueva habilidad.
Luis Carlos Gutiérrez anunció que la UTCJ ofrecerá alrededor de 50 talleres durante el próximo periodo de Artes y Oficios.
Las inscripciones comenzarán durante la primera semana de agosto, mientras que las clases están previstas para iniciar en la tercera semana del mismo mes.
Entre los cursos con mayor demanda se encuentran los relacionados con pastelería, corte y confección, aplicación de uñas y barbería, debido a que ofrecen posibilidades inmediatas de autoempleo.
El director de Extensión Universitaria invitó a la comunidad juarense a acercarse a la institución, conocer la oferta disponible y considerar a la UTCJ como una alternativa para aprender un oficio o adquirir una nueva habilidad.
La convocatoria está dirigida tanto a quienes desean desarrollar una actividad recreativa como a las personas que buscan capacitarse para trabajar, emprender o fortalecer un negocio que ya se encuentra en funcionamiento.
El autoempleo permite que una persona utilice su talento, conocimientos y esfuerzo para generar sus propios recursos, sin depender exclusivamente de una vacante laboral.
Sin embargo, emprender también requiere disciplina, calidad en el servicio, responsabilidad con los clientes y una administración adecuada de los ingresos. Por ello, la capacitación constituye el primer paso para iniciar con mayores herramientas y posibilidades de permanencia.
Los talleres de la UTCJ ofrecen una puerta de entrada para quienes tienen deseos de superarse, pero no saben cómo comenzar.
Detrás de cada uno de los 200 graduados existe una historia diferente: una madre que busca apoyar la economía de su hogar, un joven que desea iniciar un proyecto, un trabajador que necesita un ingreso adicional o una persona que decidió aprender algo nuevo.
La conclusión del trimestre no marca el final de su aprendizaje, sino el comienzo de una nueva etapa en la que cada habilidad puede convertirse en un producto, un servicio y una oportunidad de crecimiento.
En Artes y Oficios, las manos que aprendieron a cocinar, coser, reparar, diseñar, pintar o brindar un servicio ahora cuentan con una posibilidad concreta de transformar ese conocimiento en ingresos.
Desde sus hogares y con el respaldo de una preparación de calidad, los egresados podrán comenzar a construir su propio camino laboral, fortalecer la economía de sus familias y demostrar que aprender un oficio también puede cambiar una vida.
