Ciudad Juárez, Chih.- La coordinadora de los regidores de Morena en el Ayuntamiento de Juárez, María Dolores Adame, denunció públicamente haber sido objeto de un trato que consideró ofensivo y excluyente por parte del diputado federal Daniel Murguía durante el evento encabezado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en la Plaza de la Mexicanidad.
La edil afirmó que el incidente ocurrió mientras miles de juarenses participaban en la concentración convocada por la mandataria federal. Según relató, cuando se encontraba en una zona cercana al área principal del evento, el legislador le indicó que el espacio estaba destinado para senadores y diputados federales, acompañando el señalamiento con una acción física que ella interpretó como un empujón para retirarla del lugar.
El señalamiento provocó una reacción inmediata dentro de los círculos políticos locales, debido a que proviene de una representante popular que además coordina la bancada morenista en el Cabildo juarense. Adame manifestó que la actitud asumida por el legislador fue inesperada, especialmente porque siempre había considerado que mantenía una conducta respetuosa hacia sus compañeras y compañeros de partido.
La regidora aseguró que varias personas presenciaron el episodio, por lo que sostuvo que no se trata de un hecho privado ni de una interpretación aislada. Explicó que inicialmente decidió omitir el nombre del involucrado al expresar su inconformidad en redes sociales; sin embargo, posteriormente optó por identificarlo públicamente debido a la relevancia del cargo que ocupa y a que los hechos ocurrieron frente a diversos asistentes.
Aunque descartó promover una denuncia formal, la coordinadora de regidores señaló que espera una disculpa pública por parte del diputado federal, al considerar que el trato recibido resultó inapropiado y contrario a los principios de respeto que deben prevalecer entre representantes populares.
El caso abrió nuevamente el debate sobre las conductas que pueden ser interpretadas como expresiones de discriminación, exclusión o violencia simbólica contra las mujeres dentro de los espacios políticos. Especialistas en materia de género han señalado que acciones encaminadas a minimizar, desplazar o desacreditar la participación de una mujer en actividades públicas pueden ser consideradas conductas incompatibles con los principios de igualdad y respeto que exigen las instituciones democráticas.
Si bien María Adame aclaró que no atribuye una intención específica al legislador ni lo acusó formalmente de violencia política de género, sí sostuvo que el comportamiento exhibido resultó ofensivo y generó una percepción de menosprecio hacia su investidura como representante popular.
La controversia adquiere relevancia debido a que Morena ha impulsado en los últimos años una agenda enfocada en la defensa de los derechos de las mujeres y en la erradicación de prácticas que reproduzcan conductas machistas dentro de la vida pública. En ese contexto, el episodio coloca bajo escrutinio la actuación de uno de los representantes federales del partido en Chihuahua.
Hasta el momento, Daniel Murguía no había emitido una postura pública respecto al señalamiento realizado por la coordinadora de regidores. Mientras tanto, Adame reiteró que una disculpa pública sería suficiente para dar por concluido el incidente, al considerar que el respeto institucional debe prevalecer por encima de cualquier diferencia de jerarquías o cargos dentro del movimiento político.
