Trifulca en el Congreso frena reconocimiento histórico de la Nación Apache en Chihuahua

Ciudad Juárez, Chihuahua, 26 de mayo de 2026.- La suspensión de la sesión del Congreso del Estado en Ciudad Juárez, derivada de la protesta y confrontación registrada por integrantes de la comunidad LGBTQ+, afectó directamente a la Nación N’dee/N’nee/Ndé, conocida históricamente como Apache, cuyos representantes esperaban recibir este martes el reconocimiento oficial como pueblo originario de Chihuahua, después de cinco años de gestión.

Martín Tafoya, nantan, es decir, representante de la Nación N’dee/N’nee/Ndé, informó que la comunidad indígena acudió al recinto legislativo instalado en Pueblito Mexicano para participar en la ceremonia donde el Congreso del Estado entregaría el reconocimiento formal como pueblo originario. Sin embargo, los disturbios, empujones y hechos de tensión registrados al exterior del inmueble obligaron a suspender la sesión legislativa.

Tafoya señaló que la situación les causó una fuerte afectación, ya que el trámite representa años de trabajo, documentación histórica, gestión comunitaria y lucha jurídica por el reconocimiento de su identidad ancestral dentro del estado de Chihuahua.

De acuerdo con el representante, el grupo que protestaba en el exterior del Congreso está en su derecho de manifestarse; sin embargo, consideró que las condiciones de violencia y la falta de civilidad terminaron por impactar una causa distinta, relacionada con el derecho de los pueblos originarios a ser reconocidos por el Estado.

La ceremonia fue reprogramada para el próximo jueves, fecha en la que se espera que el Congreso del Estado retome la entrega del reconocimiento a la Nación N’dee/N’nee/Ndé como parte de los pueblos originarios de Chihuahua.

El caso tiene una carga histórica profunda. Según los antecedentes integrados en la exposición de motivos, la comunidad N’dee/N’nee/Ndé cuenta con las características para ser denominada como el quinto pueblo originario del estado, debido a su presencia territorial en Chihuahua y en regiones que actualmente abarcan Arizona, Nuevo México, Texas, Oklahoma, Sonora, Coahuila, Durango, Nuevo León, Tamaulipas y Zacatecas.

No obstante, su condición de pueblo nómada dificultó durante décadas su reconocimiento formal. A lo largo de la historia existieron intentos por integrarlos al marco jurídico mexicano, como el del exgobernador José J. Calvo, quien en 1848 buscó incluirlos como parte de la gran familia mexicana dentro de su tesis constitucional.

Pese a ello, un dictamen de 1852 del Poder Legislativo federal negó a las tribus nómadas el carácter jurídico de nación, bajo el argumento de que no formaban parte de un Estado reconocido. Esa interpretación histórica dejó a la comunidad fuera de un reconocimiento pleno, a pesar de su presencia ancestral en el territorio.

Otro punto clave fue la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo, que modificó las fronteras entre México y Estados Unidos y provocó la fragmentación del territorio donde habitaba la comunidad N’dee/N’nee/Ndé, erróneamente llamada Apache. A ello se sumó la persecución política que enfrentaron sus integrantes, lo que puso a la nación al borde de la extinción.

Actualmente, de acuerdo con los datos presentados, aún se conservan 25 familias dentro del estado de Chihuahua, quienes mantienen viva la memoria, identidad y continuidad cultural de la Nación N’dee/N’nee/Ndé.

En Chihuahua, la Batalla de Tres Castillos es considerada uno de los episodios más dolorosos para esta nación originaria, al ser el último enfrentamiento armado en el que murió en combate Victorio, Gran Jefe N’dee/N’nee/Ndé. Este hecho marcó el declive de la comunidad en la región y forma parte de los antecedentes históricos que sustentan la exigencia de reconocimiento.

La propuesta legislativa plantea adicionar un sexto párrafo al artículo 8 de la Constitución del Estado de Chihuahua para establecer que la Nación N’dee/N’nee/Ndé forma parte de los pueblos originarios reconocidos en la entidad, junto con los grupos Rarámuri o Tarahumaras, O’oba o Pimas, O’dami o Tepehuanes y Guarijó o Guarijíos.

Martín Tafoya lamentó que una jornada que debía ser histórica para su comunidad quedara interrumpida por una protesta ajena a su causa. Señaló que la Nación N’dee/N’nee/Ndé continuará trabajando en favor de la ciudad, de las comunidades y del respeto pleno a la ley, con el propósito de que todos los grupos puedan convivir en un marco de reconocimiento, legalidad y respeto.

El episodio dejó una doble lectura política y social: por un lado, la tensión generada por la exigencia de derechos civiles de la comunidad LGBTQ+; y por otro, el aplazamiento de un acto de justicia histórica para una nación originaria que ha esperado décadas para ser reconocida formalmente por Chihuahua.

La suspensión de la sesión no canceló el proceso, pero sí pospuso un momento simbólico para las familias N’dee/N’nee/Ndé, quienes después de cinco años de trámites esperaban cerrar una etapa de lucha y abrir otra de reconocimiento constitucional como pueblo originario del estado.

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