Ciudad Juárez, Chihuahua, 26 de mayo de 2026.- La discusión sobre el matrimonio igualitario encendió una confrontación pública entre integrantes de la comunidad LGBTQ+ y grupos cristianos al exterior de Pueblito Mexicano, donde este martes fue instalada la sesión ordinaria del Congreso del Estado.
El acceso principal del edificio administrativo de Gobierno del Estado se convirtió en el punto de tensión. De un lado, colectivos de la diversidad sexual exigían que la diputada Irlanda Márquez cumpliera con el compromiso de subir al pleno la iniciativa de Matrimonios Igualitarios; del otro, feligreses de iglesias cristianas rechazaban la propuesta bajo argumentos religiosos y consignas en defensa de la unión entre hombre y mujer.
Durante más de una hora, ambos grupos se enfrentaron a gritos, pancartas y altavoces, en una disputa que exhibió la polarización social y política que aún genera el reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo en Chihuahua.
La diputada Jael Argüelles, integrante de la comunidad LGBTQ+, informó que la manifestación tenía como objetivo exigir la aprobación del punto de acuerdo sobre Matrimonio Igualitario, al señalar que en la mayoría del país este derecho ya fue reconocido, mientras que Chihuahua permanece rezagado en la armonización de su marco jurídico.
Argüelles sostuvo que 30 entidades del país ya cuentan con avances en esta materia y que Chihuahua, junto con Aguascalientes, continúa sin incorporar plenamente estos derechos en su legislación local. Por ello, dijo, la exigencia frente al Congreso fue llevar el tema al pleno y abrir la discusión legislativa.
En el mismo punto de protesta, el pastor José Galván explicó que la presencia de los grupos cristianos respondía a una postura en favor de la vida y de la familia desde su visión religiosa. El líder religioso señaló que, desde su perspectiva, las personas deben vivir conforme a los principios que ellos consideran naturales y espirituales.
El choque de posturas colocó a Pueblito Mexicano como escenario de una disputa ideológica, jurídica y social. Mientras los colectivos LGBTQ+ reclamaban igualdad de derechos civiles, los grupos religiosos manifestaban su rechazo a que el Congreso avance en una reforma relacionada con el matrimonio entre personas del mismo sexo.
El estado de Chihuahua es señalado por activistas como una de las entidades que aún no cuenta con una legislación completa que respalde plenamente los derechos de las personas de la diversidad sexoafectiva. Aunque existe un decreto que permite el matrimonio igualitario, los colectivos advierten que la falta de una reforma integral deja vacíos legales en temas como patrimonio, seguridad jurídica familiar y toma de decisiones médicas.
La concentración se desarrolló previo a la sesión del Congreso del Estado, instalada de manera temporal en Ciudad Juárez. La presencia simultánea de ambos grupos obligó a mantener vigilancia en el acceso principal del inmueble, ante el riesgo de que la confrontación verbal escalara.
El matrimonio igualitario volvió así al centro del debate público en Chihuahua, no solo como un tema legislativo pendiente, sino como una discusión de derechos humanos, libertad religiosa, igualdad jurídica y reconocimiento civil para las parejas del mismo sexo.
La jornada dejó claro que el tema mantiene divididos a sectores de la sociedad, mientras el Congreso enfrenta la presión de colectivos que exigen que la iniciativa sea discutida formalmente y no permanezca detenida en la agenda legislativa.
