Ciudad Juarez,Chih., 21 mayo 2026– En medio de una queja presentada ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos por personal de enfermería del Hospital Infantil de Especialidades, el secretario sindical José Benito Guerrero Sánchez se deslindó de cualquier responsabilidad sobre las presuntas irregularidades atribuidas a médicos especialistas que, de acuerdo con la denuncia, abandonarían el nosocomio durante su jornada laboral sin registrar su salida.
El señalamiento abrió un nuevo frente de tensión interna entre trabajadores del hospital, personal médico, enfermería, sindicato y administración, luego de que enfermeras acusaran que algunos especialistas se retiraban del área hospitalaria sin cumplir formalmente con su horario, dejando sobre el personal de enfermería la carga inmediata de atención a niñas y niños internados, situación que calificaron como un posible acto de negligencia médica por el riesgo que representa para pacientes pediátricos.
La queja, presentada en días pasados ante la CEDH, también incluyó señalamientos contra el sindicato, al considerar que presuntamente habría tolerado o protegido este tipo de prácticas laborales dentro del Hospital Infantil de Especialidades. Sin embargo, Guerrero Sánchez rechazó que la organización sindical tenga facultades para decidir quién registra asistencia, quién cumple horario o quién abandona el hospital durante su jornada.
El dirigente de la subsección uno de la Sección 52 del Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Salud, con sede en la ciudad, sostuvo que la representación sindical únicamente tiene atribuciones para defender las condiciones generales de trabajo, vigilar el respeto a derechos laborales, gestionar prestaciones y evitar conflictos que afecten directamente a los trabajadores.
De acuerdo con su postura, la vigilancia administrativa, el control de asistencia, la supervisión operativa y la toma de decisiones internas corresponden a la autoridad del hospital, no al sindicato. Con ello, dejó entrever que la responsabilidad institucional recaería en la administración del nosocomio, encabezada por la dirección del Hospital Infantil de Especialidades.
Al ser cuestionado sobre quién debería responder por la presunta salida irregular de médicos especialistas durante horario laboral, el líder sindical evitó señalar directamente a una persona, pero insistió en que el sindicato no cuenta con facultades legales para ordenar, autorizar o sancionar ese tipo de conductas dentro de ninguna unidad médica.
La postura sindical marca distancia frente a un caso que ha escalado por sus implicaciones laborales, administrativas y de atención médica, ya que la denuncia de enfermería no solo exhibe un conflicto interno, sino una posible falla en los mecanismos de control hospitalario en un espacio donde se atiende a población infantil.
Guerrero Sánchez reiteró que cada vez que existe inconformidad de trabajadores, el sindicato busca acercarse a la autoridad para dialogar y gestionar soluciones en favor del personal; no obstante, remarcó que su función no es asumir decisiones que competen a la estructura administrativa del hospital.
El caso coloca bajo presión a la dirección del Hospital Infantil de Especialidades, pues la queja de enfermeras apunta a una presunta permisividad hacia médicos especialistas y a una sobrecarga de responsabilidad sobre el personal de enfermería, que habría quedado expuesto ante situaciones clínicas sin el respaldo oportuno de quienes deben permanecer en funciones durante su horario laboral.
En términos administrativos, el fondo del conflicto toca temas sensibles como control de asistencia, supervisión de personal médico, cumplimiento de jornada, responsabilidad profesional, seguridad hospitalaria y garantía de atención continua a pacientes pediátricos.
Mientras la CEDH revisa la inconformidad presentada por las enfermeras, el sindicato decidió quitarse del centro de la acusación y trasladar el peso de la responsabilidad hacia quienes tienen mando operativo dentro del hospital. La disputa deja al descubierto una pugna interna donde el personal de enfermería denuncia abandono de funciones, el sindicato se declara sin facultades para intervenir y la administración queda obligada a aclarar si existe o no omisión en el control del personal médico especializado.
El conflicto adquiere mayor gravedad por tratarse de un hospital infantil, donde cualquier vacío en la atención médica puede impactar directamente en niñas y niños que dependen de una vigilancia clínica permanente, coordinación entre áreas y presencia efectiva del personal especializado durante la jornada asignada.
