Ciudad Juárez.– Con un reconocimiento cargado de sensibilidad y sentido social, regidores de la Comisión Edilicia de Centros Comunitarios rindieron un homenaje póstumo al licenciado Federico Solano Jurado, por su impulso al proyecto de capacitación laboral dirigido a jóvenes con síndrome de Down, una iniciativa que busca transformar la inclusión en oportunidades reales de desarrollo, empleo y participación comunitaria.
Durante la sesión ordinaria de la Comisión, realizada este jueves 21 de mayo de 2026 en las oficinas de Centros Comunitarios, las y los regidores entregaron un reconocimiento a la maestra Vanessa Méndez, esposa de Solano Jurado, como una forma de destacar el trabajo que ambos promovieron para construir un programa con enfoque humano, social y de integración laboral.
El homenaje no solo fue un acto protocolario, sino el reconocimiento a una causa que Federico Solano empujó desde la convicción de que las personas con discapacidad tienen derecho a ser capacitadas, acompañadas e integradas plenamente a la vida productiva y social de Ciudad Juárez.
El director general de Centros Comunitarios, Luis Fernando Rodríguez Giner, destacó que Solano Jurado dejó una huella importante dentro de la vida pública y social de la ciudad, al ser una voz activa en temas comunitarios, políticos y de participación ciudadana.
Rodríguez Giner señaló que el proyecto de inclusión laboral nació del interés de Federico Solano por generar un esquema formal que permitiera a jóvenes con síndrome de Down recibir capacitación, evaluación y seguimiento, con el propósito de facilitar su incorporación a espacios laborales y fortalecer su autonomía personal.
Explicó que el programa continúa en marcha con el respaldo de la Dirección General de Centros Comunitarios, especialmente a través del área de psicología, donde se llevan a cabo evaluaciones integrales a los jóvenes inscritos. Este proceso permite identificar habilidades, aptitudes, áreas de oportunidad y condiciones necesarias para avanzar hacia una capacitación funcional.
De acuerdo con la dependencia municipal, hasta el momento han sido evaluados y aprobados más de 15 jóvenes, mientras que se siguen recibiendo solicitudes de familias interesadas en formar parte del programa. La intención es que el proyecto no se quede en una acción simbólica, sino que se consolide como una política pública de inclusión social y laboral.
La maestra Vanessa Méndez agradeció el reconocimiento y recordó que Federico Solano tenía un profundo amor por Ciudad Juárez, además de una vocación permanente por servir y generar cambios visibles en beneficio de la comunidad.
Méndez destacó que uno de los principios que guiaban la vida de Solano era poner el servicio a los demás por encima de los intereses personales, por lo que aseguró que continuará impulsando este proyecto con el mismo compromiso, para que más familias encuentren una alternativa de apoyo, capacitación y esperanza.
Las regidoras y regidores integrantes de la Comisión Edilicia de Centros Comunitarios reiteraron su respaldo al programa y reconocieron la perseverancia de Federico Solano Jurado en favor de las personas con discapacidad, particularmente de jóvenes con síndrome de Down que buscan abrirse paso en la vida laboral con dignidad y acompañamiento institucional.
El acto también puso sobre la mesa la importancia de fortalecer los programas municipales dirigidos a población vulnerable, especialmente aquellos que promueven la inclusión laboral, la capacitación para el trabajo, el desarrollo psicosocial y la participación activa de personas con discapacidad en la comunidad.
La Comisión Edilicia de Centros Comunitarios está integrada por el regidor José Mauricio Padilla y las regidoras Sandra Maribel Valenzuela Martínez y Karla Michaeel Escalante Ramírez, quienes participaron en la sesión donde se reconoció el legado de Solano Jurado.
Con este homenaje póstumo, el Gobierno Municipal y la Comisión de Centros Comunitarios dejaron constancia de que el trabajo iniciado por Federico Solano Jurado seguirá vivo en cada joven que logre capacitarse, ganar confianza, integrarse a la sociedad y demostrar que la inclusión no debe quedarse en el discurso, sino convertirse en acciones concretas que cambien vidas.
