Ciudad Juárez.— El sarampión volvió a encender las alertas sanitarias en la región fronteriza, luego de que en lo que va del año se han confirmado 60 casos, informó María Carolina Preciado Rocha, médica epidemióloga y coordinadora del área de Epidemiología del Distrito 2 Juárez, quien advirtió que el padecimiento continúa circulando debido, principalmente, al descuido en los esquemas de vacunación.
La especialista señaló que México no registraba brotes de esta magnitud desde hace varios años; sin embargo, una combinación de factores, entre ellos la disminución en la cobertura de vacunación, permitió que la enfermedad resurgiera y comenzara a propagarse nuevamente entre población susceptible.
Preciado Rocha explicó que Ciudad Juárez enfrenta un riesgo particular por su condición de frontera, ya que existe una convivencia cotidiana con El Paso, Texas, y otros condados cercanos, lo que incrementa la movilidad de personas y facilita la transmisión de enfermedades altamente contagiosas.
De acuerdo con la epidemióloga, el primer caso detectado en la región se presentó en el municipio de Ahumada, y a partir de ahí el padecimiento comenzó a extenderse hasta cerrar el año pasado con 240 casos confirmados. Para este año, la cifra ya llegó a 60 contagios, lo que mantiene bajo vigilancia epidemiológica a las autoridades de salud.
La funcionaria advirtió que el sarampión no debería estar circulando si la población cumpliera con la vacunación correspondiente, ya que se trata de una enfermedad prevenible mediante biológico. El problema, dijo, es que hay niñas, niños y personas susceptibles que no cuentan con la protección necesaria.
Uno de los puntos más delicados es su alto nivel de contagio. Preciado Rocha explicó que una persona enferma de sarampión puede transmitir el virus hasta a 18 personas susceptibles, una cifra muy superior a la estimada durante la pandemia de COVID-19, cuando un caso podía contagiar aproximadamente de tres a cuatro personas.
Esta capacidad de transmisión convierte al sarampión en una amenaza sanitaria seria, sobre todo en escuelas, guarderías, centros de trabajo, espacios públicos y hogares donde conviven personas sin vacuna o con esquemas incompletos.
La epidemióloga alertó que las complicaciones pueden ser graves en personas con comorbilidades, menores de edad, adultos sin protección inmunológica o pacientes con defensas bajas. En estos casos, la enfermedad puede evolucionar a cuadros severos, requerir hospitalización e incluso provocar la muerte.
Ante este panorama, las autoridades de salud mantienen el llamado a madres, padres y tutores para revisar las cartillas de vacunación y acudir a las unidades médicas a completar los esquemas pendientes, especialmente en niñas y niños en edad escolar.
El resurgimiento del sarampión representa un retroceso en materia de prevención, ya que se trata de una enfermedad que puede evitarse con vacunación oportuna. Por ello, el sector salud insiste en que la protección colectiva depende de que la población atienda las recomendaciones y no minimice los síntomas.
La alerta se mantiene porque los casos siguen apareciendo y el riesgo de contagio permanece activo en la región. En una ciudad con alta movilidad fronteriza, cada persona sin vacuna puede convertirse en un punto de transmisión, por lo que la prevención dejó de ser una recomendación menor y se convirtió en una medida urgente de salud pública.
