Ciudad Juárez, Chih. 21 marzo 2026 – Ante el incremento sostenido de las temperaturas en la ciudad y la posibilidad de que en las próximas semanas el termómetro alcance los 40 grados centígrados, la Dirección General de Protección Civil comenzó con la planeación de la Campaña de Hidratación, con el propósito de anticiparse a los efectos de la temporada de calor extremo y proteger a la población más vulnerable.
El director de Protección Civil, Sergio Rodríguez, informó que, aunque hasta el momento el Sistema Meteorológico Nacional no ha emitido un pronóstico oficial que confirme temperaturas de 40 grados, el comportamiento reciente del clima ya muestra una tendencia ascendente que obliga a las autoridades a tomar previsiones desde ahora. Explicó que en días anteriores se registraron temperaturas cercanas a los 29 grados centígrados y que para este fin de semana se prevén hasta 32 grados, lo que refleja un aumento progresivo que podría intensificarse en el corto plazo.
Esa escalada del calor, que apenas comienza a sentirse con mayor fuerza en la frontera, ya enciende alertas entre las autoridades municipales, no sólo por el impacto general en la población, sino por el riesgo que representa para personas en situación de calle, adultos mayores, niñas, niños y trabajadores expuestos por largas horas al sol. En una ciudad como Juárez, donde las altas temperaturas suelen endurecer las condiciones de vida en la vía pública, cada grado adicional se convierte en un factor de riesgo.
Sergio Rodríguez señaló que este panorama ha llevado a Protección Civil a proyectar con anticipación uno de sus principales programas preventivos de temporada: la Campaña de Hidratación, la cual forma parte de las estrategias operadas por el Departamento de Rescate para atender a las personas durante los periodos de calor intenso. Esta acción se suma a otros mecanismos que ya maneja la dependencia, como el albergue temporal que se activa durante descensos bruscos de temperatura y que también tiene contemplaciones operativas para escenarios de calor extremo.
El funcionario indicó que, si bien todavía no existe una confirmación fija de que el ascenso de temperatura vaya a mantenerse de manera permanente en los próximos días, sí hay elementos suficientes para anticipar jornadas especialmente sofocantes. Explicó que durante esta semana y la siguiente podrían presentarse días con valores de entre 35 y 37 grados centígrados, lo que representa un nivel considerablemente elevado para esta etapa del año y marca una señal temprana de lo que podría venir con el avance de la primavera.
La posibilidad de que Juárez alcance los 40 grados antes de lo esperado reaviva la preocupación sobre los efectos del calor severo en una ciudad acostumbrada a los contrastes extremos del clima. Las banquetas ardientes, el aire seco, la radiación intensa y la falta de sombra en amplias zonas urbanas suelen convertir las jornadas calurosas en un escenario difícil, especialmente para quienes no tienen acceso constante a agua, refugio o condiciones adecuadas para resguardarse.
Rodríguez precisó que el monitoreo climático continuará de forma permanente, ya que las decisiones operativas dependerán del comportamiento real de las temperaturas y de la persistencia del calor. Sin embargo, dejó claro que la dependencia no esperará a que se declare formalmente una emergencia térmica para comenzar a organizar su respuesta institucional, por lo que la campaña de hidratación ya se encuentra en etapa de diseño y proyección.
Esta medida preventiva busca preparar recursos, personal y esquemas de atención antes de que el calor golpee con toda su fuerza. La intención es contar con capacidad de reacción suficiente para atender a la población en caso de que el ascenso térmico se acelere en los próximos días, especialmente si las condiciones climáticas rebasan los parámetros habituales de esta época.
El director de Protección Civil recordó que la dependencia trabaja durante el año con distintos productos de apoyo estacional a través del Departamento de Rescate. Durante el invierno, explicó, se priorizan acciones como el resguardo en albergues para personas en situación de calle a causa del descenso de temperaturas; mientras que en temporada de calor la atención se traslada a estrategias de hidratación y prevención de afectaciones derivadas de la exposición prolongada al sol.
En ese contexto, destacó que la ciudad ya se encuentra en una fase de vigilancia especial debido a que el aumento de temperatura se ha presentado de manera paulatina, pero constante. Esa variación, aunque aún no alcanza niveles extremos, sí marca una ruta que obliga a las autoridades a estar preparadas para responder de manera oportuna si el calor se dispara repentinamente.
La advertencia cobra relevancia en una frontera donde las olas de calor suelen impactar con severidad y donde cada verano se multiplican los riesgos de deshidratación, agotamiento físico y golpes de calor. Por ello, la planeación temprana de la Campaña de Hidratación representa no sólo una medida administrativa, sino una acción preventiva frente a un escenario que podría endurecerse en cuestión de días.
Protección Civil insistió en que, por ahora, el pronóstico seguirá bajo revisión, pero subrayó que el comportamiento reciente del clima ya permite anticipar semanas complicadas. Frente a ese panorama, la dependencia municipal comenzó a preparar su estrategia para enfrentar una temporada en la que el calor podría llegar antes, con mayor intensidad y con efectos más severos para una población que cada año resiente con fuerza los extremos del desierto juarense.
