Ciudad Juárez.– La inconformidad acumulada por la falta de medicamentos, materiales de curación, equipo médico, mejores condiciones laborales y un aumento salarial que consideran insuficiente salió este jueves de los hospitales a las calles de Ciudad Juárez, donde al menos 300 trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social marcharon por Paseo Triunfo de la República rumbo a las oficinas sindicales. La protesta ocurre además en medio de una creciente confrontación entre parte de la base trabajadora, encabezada públicamente por la enfermera Flora Arellano Acevedo, y el dirigente de la Sección VIII del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, Jorge Arturo Herrera Navarro.
El contingente inició su recorrido alrededor de las 10:30 horas, integrado por personal vestido predominantemente de blanco que avanzó por el carril confinado de Paseo Triunfo de la República bajo vigilancia de elementos de la Coordinación General de Seguridad Vial. La movilización se dirigió hacia la sede sindical ubicada sobre la avenida Vicente Guerrero y generó afectaciones parciales a la circulación.
Flora Arellano, en nombre de sus compañeros se sintió defraudada por el líder sindical del IMSS.
La marcha puso en primer plano una de las denuncias que más preocupa al personal médico y de enfermería: la insuficiencia de insumos indispensables para atender a los derechohabientes. La protesta sintetizó esa problemática bajo la advertencia de que enfermarse puede convertirse en una dificultad mayor cuando quienes deben brindar la atención aseguran que trabajan sin material suficiente.
Pero el conflicto dejó de ser exclusivamente una protesta contra las condiciones operativas del IMSS. Un día antes, durante una asamblea sindical, Flora Arellano Acevedo, enfermera adscrita al Hospital General Regional número 66 y con alrededor de 20 años de servicio, confrontó directamente a Jorge Herrera Navarro al considerar que la dirigencia sindical no está representando las demandas de una parte de la base trabajadora.
El choque tiene como uno de sus principales detonantes la negociación salarial nacional. Los inconformes rechazan que el incremento directo al salario tabular sea de 2.9 por ciento y sostienen que su demanda era alcanzar un 10 por ciento directo. El Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, por su parte, informa que la negociación global representa un incremento de 8.55 por ciento, compuesto por distintos conceptos salariales y contractuales, por lo que existe una diferencia sustancial entre la interpretación de la dirigencia y la de los trabajadores movilizados. SNTSS
La estructura del incremento aprobado contempla 2.9 por ciento directo al salario, 1.75 por ciento relacionado con cuentas individuales establecidas en la cláusula 157 y 3.9 por ciento correspondiente a un complemento de las percepciones ordinarias. Precisamente ese desglose ha provocado el rechazo de sectores de trabajadores que consideran que el porcentaje efectivo incorporado directamente al tabulador resulta insuficiente.
La inconformidad no es aislada de Ciudad Juárez. Durante los últimos días se han registrado movilizaciones de trabajadores del Seguro Social en diferentes entidades del país para exigir mayores incrementos salariales, abastecimiento de medicamentos e insumos, disminución de cargas laborales y cambios en el régimen de jubilaciones y pensiones.
En Juárez, Arellano había anticipado desde días atrás la organización de protestas y señalado que entre los trabajadores existía preocupación por posibles represalias sindicales. La enfermera atribuyó a Herrera Navarro advertencias sobre eventuales pérdidas de derechos sindicales para quienes manifestaran desacuerdos con la dirigencia; se trata de señalamientos de Arellano que no deben presentarse como hechos acreditados mientras no exista una resolución o respuesta documentada del sindicato.
La tensión resulta especialmente relevante porque Herrera Navarro encabeza formalmente la Sección VIII del SNTSS en Chihuahua. Fue electo en julio de 2024 con 2 mil 787 votos, de acuerdo con información difundida entonces por el Gobierno Municipal de Juárez.
El distanciamiento entre Arellano y Herrera muestra además un giro dentro de la vida sindical. En 2022 ambos aparecieron como integrantes de una misma agrupación, la Planilla Naranja “Nueva Alianza”, que buscaba representación dentro del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social. Cuatro años después, la relación política sindical exhibida públicamente es distinta: Arellano se ha colocado entre las voces que cuestionan la actuación de la dirigencia encabezada por Herrera.
Arellano también ha participado durante 2026 en movimientos relacionados con el sistema de jubilaciones del IMSS. En mayo fue identificada como coordinadora del movimiento “Todos Somos RJP”, desde donde se planteó revisar el esquema de retiro y construir un modelo distinto para trabajadores que actualmente dependen de cuentas individuales y Afores.
La protesta de este jueves combina así tres frentes de presión: condiciones materiales para trabajar y atender pacientes, inconformidad salarial y una fractura de representación dentro de la estructura sindical.
