Ciudad Juárez.– Con las heridas del proceso interno todavía recientes, Cruz Pérez Cuéllar comenzó una operación de reunificación dentro de Morena en Chihuahua que irá más allá de los llamados públicos a cerrar filas: buscará directamente a militantes, simpatizantes y liderazgos que respaldaron otros proyectos, mientras prepara una revisión de la estructura partidista en los 67 municipios del estado.
El coordinador estatal de la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional colocó la unidad como la primera pieza de una estrategia que también contempla fortalecer la organización territorial y abrir un proceso de diálogo con sectores sociales, productivos y políticos de las diferentes regiones de Chihuahua.
La apuesta consiste en transformar el discurso de reconciliación en trabajo político directo.
Parte de su equipo ya comenzó a establecer comunicación con militantes y simpatizantes que durante la contienda interna no respaldaron su proyecto, mediante acercamientos individuales encaminados reincorporar a esos grupos a las tareas de organización.
El objetivo inmediato será evitar que la competencia concluida el pasado 28 de septiembre derive en bloques internos permanentes y reconstruir los canales de comunicación entre las diferentes expresiones que participaron en el proceso.
Pérez Cuéllar ha reconocido públicamente el peso político de Andrea Chávez, Martín Chaparro Payán y Luis Carlos Arrieta Lavenant, quienes estuvieron involucrados en la disputa interna, y ha planteado mantener abiertas las vías de diálogo con quienes impulsaron proyectos distintos al suyo.
La reconstrucción interna tendrá particular importancia porque la definición de la coordinación estuvo precedida por meses de competencia entre los grupos morenistas.
Incluso antes de conocerse el resultado, Andrea Chávez había hecho un llamado a sus equipos para mantener la cordialidad y confirmó que existía comunicación directa con Pérez Cuéllar pese a la competencia entre ambos proyectos. Posteriormente, Pérez Cuéllar dio a conocer que ambos habían hablado antes de la resolución y acordado respetar el resultado del proceso.
Pero el reto de unidad no se reduce a la relación entre los dos perfiles de mayor exposición.
Días antes de la definición, militantes y fundadores identificados con el grupo denominado Los de Abajo Organizados protestaron ante el Comité Ejecutivo Estatal de Morena por lo que consideraron marginación de Martín Chaparro Payán dentro del procedimiento de selección, un antecedente que ahora forma parte del escenario que la nueva coordinación deberá atender en su proceso de integración.
Mientras Pérez Cuéllar ha manifestado su intención de mantener diálogo y construir acuerdos con el Partido del Trabajo, la diputada federal petista Lilia Aguilar cuestionó públicamente aspectos del proceso mediante el cual fue designado y señaló que las decisiones definitivas sobre la alianza deberán pasar por las mesas nacionales de Morena, PT y Partido Verde. Aguilar aclaró, sin embargo, que esas diferencias no significaban una ruptura entre ambas fuerzas políticas.
En paralelo, Pérez Cuéllar pretende realizar una radiografía territorial de Morena.
La nueva coordinación revisará la estructura partidista municipio por municipio para detectar dónde existe organización consolidada y dónde será necesario reforzar comités, militancia y presencia territorial. La tarea abarcará los 67 municipios de Chihuahua, con especial atención en regiones donde Morena busca incrementar su competitividad política.
Ese despliegue constituye el segundo de los tres ejes anunciados por Pérez Cuéllar: unidad interna, fortalecimiento de la estructura territorial y diálogo con la sociedad chihuahuense.
El tercer componente pretende llevar la operación partidista fuera de Morena.
La coordinación plantea encuentros con sectores empresariales, organizaciones sociales, comunidades y distintos grupos de la población para identificar necesidades específicas de cada región y construir una agenda estatal, considerando las diferencias económicas, sociales y territoriales existentes entre Juárez, Chihuahua capital y las demás zonas de la entidad.
El nombramiento de Pérez Cuéllar fue formalizado el 28 de septiembre, cuando Morena concluyó la definición de sus coordinaciones estatales rumbo a los procesos de renovación de gubernaturas de 2027. En Chihuahua participaron, entre otros perfiles, Andrea Chávez, Martín Chaparro y Luis Carlos Arrieta.
Tras esa definición, el coordinador de los diputados de Morena en el Congreso del Estado, Cuauhtémoc Estrada, también llamó a integrar a los grupos que respaldaron a los demás participantes y reconoció públicamente su participación en el proceso, ampliando desde el Poder Legislativo el mensaje de reunificación interna.
Así, la primera prueba para Pérez Cuéllar después de obtener la coordinación no estará únicamente en recorrer Chihuahua, sino dentro de su propio movimiento.
Antes de desplegar plenamente la nueva estructura territorial, tendrá que reconstruir puentes con quienes compitieron, incorporar a los grupos que quedaron inconformes y mantener comunicación con los aliados de la coalición.
La contienda interna terminó, pero para Morena comenzó una fase distinta: convertir los grupos que hace apenas unos días competían entre sí en una estructura capaz de operar bajo una misma coordinación en todo Chihuahua.
