Ciudad Juárez.– El retraso en la construcción de las Viviendas del Bienestar abrió un nuevo choque entre el Gobierno Municipal y la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), luego de que el alcalde Héctor Ortiz Orpinel rechazara que los terrenos entregados carezcan de factibilidad de agua y atribuyera el problema a la falta de inversión estatal en infraestructura hidráulica.
La confrontación surgió después de que el director de la JCAS, Mario Mata, señalara que el avance del proyecto habitacional se encuentra detenido por problemas de factibilidad en los predios proporcionados por el Municipio.
Ortiz Orpinel rechazó esa versión y sostuvo que el obstáculo no está en los terrenos, sino en la negativa de la Junta a destinar recursos para llevar la infraestructura necesaria hasta las zonas contempladas para el programa federal de vivienda.
El presidente municipal consideró que desde la capital del estado se está emitiendo información incompleta sobre el proyecto y señaló que existe una falta de coordinación entre las propias autoridades estatales y federales involucradas.
Según el alcalde, el director nacional del Infonavit ya ha abordado el tema incluso con la gobernadora del estado, por lo que consideró que el problema no puede reducirse únicamente a una supuesta falta de factibilidad técnica.
Desde la postura municipal, la disponibilidad de agua puede resolverse mediante inversión en infraestructura, por lo que el verdadero punto de conflicto sería quién debe asumir el costo y ejecutar las obras necesarias para garantizar el suministro a los nuevos desarrollos.
Ortiz Orpinel planteó que las autoridades estatales deberían concentrarse en generar soluciones técnicas y financieras para llevar agua a los terrenos, en lugar de utilizar la falta de infraestructura existente como argumento para frenar el programa.
El alcalde también advirtió que las diferencias entre dependencias terminan impactando directamente a las familias que esperan acceder a una vivienda mediante el programa de Viviendas del Bienestar.
La disputa coloca nuevamente sobre la mesa uno de los principales retos para el crecimiento urbano de Ciudad Juárez: la disponibilidad de infraestructura hidráulica suficiente para acompañar nuevos desarrollos habitacionales y garantizar servicios básicos.
Mientras la JCAS sostiene que existen problemas de factibilidad en los predios, el Municipio insiste en que el proyecto puede avanzar si el Gobierno del Estado dispone recursos para ampliar las redes y generar las condiciones de abastecimiento.
El desacuerdo deja así el futuro inmediato de las Viviendas del Bienestar en medio de una confrontación institucional, donde ambas partes mantienen posiciones distintas sobre la causa del retraso y sobre quién debe asumir la responsabilidad de resolver la infraestructura de agua necesaria para poner en marcha el proyecto.
