Mientras el Municipio destina siete millones de pesos este año a la restauración de monumentos y espacios emblemáticos, regidores buscan cerrar el paso al vandalismo con sanciones más severas para quienes dañen esculturas, placas y patrimonio urbano de Ciudad Juárez.
Ciudad Juárez.- El vandalismo contra monumentos, esculturas y placas públicas podría dejar de ser una conducta castigada con medidas menores en Ciudad Juárez, luego de que la Comisión de Nomenclatura y Patrimonio Cultural inició el análisis de los reglamentos municipales con el objetivo de endurecer las sanciones contra quienes sean sorprendidos dañando el patrimonio de la ciudad.
La propuesta fue puesta sobre la mesa este miércoles por integrantes de la comisión, ante la preocupación por los constantes actos de deterioro que enfrentan piezas instaladas en espacios públicos y que forman parte de la identidad histórica, cultural y urbana de Juárez.
El coordinador de la Comisión de Nomenclatura y Patrimonio Cultural, José Mauricio Padilla, informó que actualmente se revisa el marco reglamentario municipal para determinar bajo qué ordenamiento se sancionan este tipo de conductas y establecer si es necesario modificarlo para aplicar castigos de mayor severidad.
El planteamiento busca que el daño a monumentos deje de ser visto únicamente como una afectación material y sea atendido también como una agresión al patrimonio colectivo, particularmente cuando las piezas dañadas requieren recursos públicos para su rehabilitación, reposición o mantenimiento.
La revisión cobra relevancia debido a que el Gobierno Municipal mantiene durante este año un programa de restauración de monumentos con una bolsa aproximada de siete millones de pesos, destinada a intervenir algunos de los puntos y elementos considerados emblemáticos para la ciudad.
De avanzar la propuesta, el Municipio tendría que establecer con claridad el tipo de infracción, el nivel de responsabilidad y las sanciones correspondientes para quienes pinten, destruyan, desprendan, sustraigan o dañen esculturas, placas y otros elementos considerados patrimonio municipal.
Padilla señaló que existe preocupación dentro de la comisión por la falta de conciencia y sensibilidad de algunas personas respecto a la conservación de los monumentos, situación que ha provocado daños recurrentes en bienes que forman parte de la memoria urbana de Ciudad Juárez.
La intención, explicó, es incrementar las consecuencias administrativas para los responsables, pero cualquier modificación tendrá que construirse dentro del marco legal y respetando las atribuciones que corresponden al Gobierno Municipal.
El tema no llegó por primera vez a la mesa. Durante distintas sesiones de la comisión se han presentado casos de placas que fueron vandalizadas, desprendidas o retiradas de sus sitios originales y posteriormente recuperadas por ciudadanos, quienes optaron por entregarlas a las autoridades para evitar su pérdida definitiva.
Estos antecedentes encendieron las alertas entre los regidores, principalmente porque el deterioro del patrimonio no solamente representa una afectación visual para los espacios públicos, sino también un gasto adicional para las arcas municipales cuando las piezas deben ser reparadas o sustituidas.
El análisis se encuentra apenas en su etapa inicial. Los integrantes de la comisión deberán determinar primero qué reglamento contempla actualmente las sanciones relacionadas con daños al patrimonio municipal y posteriormente definir cuáles disposiciones podrían ser reformadas.
Entre los puntos que deberán revisarse se encuentran los alcances de las multas vigentes, los criterios para determinar la gravedad del daño y las facultades de las autoridades municipales para actuar contra quienes sean detectados vandalizando bienes públicos.
La propuesta deberá pasar por un proceso de análisis jurídico y reglamentario antes de convertirse en una modificación formal, por lo que todavía no existe una nueva sanción definida ni montos específicos para los infractores.
Sin embargo, el objetivo planteado por la Comisión de Nomenclatura y Patrimonio Cultural es claro: elevar el costo de vandalizar el patrimonio de Ciudad Juárez y establecer consecuencias más firmes frente a una conducta que termina obligando al propio Municipio a destinar recursos para reparar lo que otros destruyen.
La discusión ocurre mientras la administración municipal avanza con el programa de restauración de monumentos, por lo que el reto será evitar que los siete millones de pesos destinados a recuperar parte del patrimonio urbano terminen enfrentándose nuevamente al vandalismo y al deterioro provocado de manera intencional.
Una vez concluida la revisión de los reglamentos, la comisión estará en condiciones de determinar qué modificaciones serán necesarias y cuál será la ruta jurídica para fortalecer las sanciones contra quienes dañen monumentos, esculturas y placas instaladas en diferentes sectores de Ciudad Juárez.
