Ciudad Juárez.– La directora y fundadora de Ecocanis A.C., Alicia Flores, advirtió que en Ciudad Juárez se ha hecho más visible un fenómeno social en el que algunas personas colocan la vida de los animales por encima de la de los seres humanos, situación que calificó como una distorsión emocional que debe ser atendida por activistas, rescatistas y la sociedad en general.
La activista animalista señaló que, aunque la defensa de los derechos de los animales es una causa legítima y necesaria, jamás debe anteponerse la vida de un animal por encima de la de un niño, un adulto mayor o cualquier persona. Dijo que proteger a los animales no puede construirse desde el odio hacia la propia especie humana.
Flores explicó que los recientes casos ocurridos en la ciudad, relacionados con ataques de animales y la reacción social en redes, han dejado al descubierto comentarios cargados de agresividad contra personas lesionadas, menores de edad, adultos mayores o ciudadanos que simplemente transitan por la vía pública.
La fundadora de Ecocanis sostuvo que los animales son seres sintientes y no actúan con odio, por lo que no deben ser culpados desde una visión humana; sin embargo, precisó que los problemas de conducta animal, la tenencia irresponsable y la falta de control por parte de los propietarios sí deben ser analizados con seriedad.
Alicia Flores indicó que cuando una persona afirma que primero está su perro antes que un vecino, un niño lesionado o cualquier ser humano afectado, la sociedad entra en una zona de riesgo emocional y ético. Señaló que esa postura no representa una verdadera cultura de protección animal, sino una forma distorsionada de entenderla.
La activista afirmó que amar, rescatar y defender a los animales no debe traducirse en desprecio hacia las personas que no comparten esa misma afinidad. Subrayó que no a todas las personas tienen que gustarles los animales, de la misma manera que no todos conviven de la misma forma con niñas, niños o adultos mayores, pero el respeto debe prevalecer.
Flores consideró que parte del problema está ligado a situaciones emocionales no atendidas, como depresión, ansiedad, coraje social y frustración colectiva, que algunas personas canalizan hacia una defensa ciega e incondicional de los animales, incluso por encima de la seguridad y dignidad humana.
Dijo que los animales pueden ser compañía, apoyo emocional e incluso salvar vidas, como en su propio caso; sin embargo, aclaró que eso no significa que un animal deba ser considerado más importante que un hijo, un hermano, un vecino o cualquier persona.
La directora de Ecocanis reiteró que continuará defendiendo los derechos de los animales y del medio ambiente, pero insistió en que esa lucha debe mantenerse dentro de un marco de responsabilidad, equilibrio y respeto a la vida humana.
Advirtió que el tema puede generar controversia, pero afirmó que es necesario abrir una reflexión seria entre los grupos animalistas, rescatistas y ciudadanos, para evitar que la protección animal caiga en fanatismo o en una distorsión emocional que termine enfrentando a la sociedad.
Finalmente, Flores sostuvo que Ciudad Juárez debe trabajar no solo en la defensa de los animales, sino también en los problemas emocionales, sociales y de convivencia que han llevado a sectores de la comunidad a expresar odio contra personas afectadas por ataques o conflictos relacionados con mascotas.
