Ciudad Juárez.– A los 12 años, cuando apenas comienza una de las etapas más importantes del desarrollo físico y emocional, niños de Ciudad Juárez ya experimentan con el consumo de bebidas alcohólicas, una situación que encendió las alertas entre especialistas de salud mental ante el riesgo de afectaciones neurológicas y el desarrollo de adicciones a edades cada vez más tempranas.
El problema adquiere una dimensión preocupante porque el contacto con el alcohol ocurre cuando el cerebro todavía se encuentra en proceso de maduración, lo que puede comprometer funciones relacionadas con la memoria, el aprendizaje, el control de impulsos y la toma de decisiones.
Durante la 17.ª Semana Nacional del Alcohólico en Instituciones y Entornos de Tratamiento, Gabriela Ramos Márquez, coordinadora del Centro Comunitario de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), advirtió que el consumo de bebidas alcohólicas comienza incluso antes de que algunos menores ingresen formalmente a la adolescencia.
La especialista alertó sobre las consecuencias que puede ocasionar la exposición temprana al alcohol, particularmente por las alteraciones que esta sustancia puede provocar en el desarrollo neuronal y por la posibilidad de que el consumo evolucione hacia patrones de dependencia.
Ante este panorama, consideró indispensable modificar las estrategias de prevención y acercar los servicios de atención psicológica a niños y adolescentes antes de que aparezcan problemas graves relacionados con el consumo.
El llamado también está dirigido a las familias, debido a que la intervención oportuna y el acompañamiento profesional representan herramientas fundamentales para identificar conductas de riesgo y evitar que el consumo ocasional se transforme en una adicción.
Ramos Márquez explicó que los centros comunitarios deben fortalecer su participación mediante programas de orientación, prevención y seguimiento psicológico, particularmente entre la población infantil y juvenil expuesta a factores de vulnerabilidad.
La preocupación de los especialistas no se limita a que los menores prueben bebidas alcohólicas, sino a las consecuencias que puede generar el consumo durante una etapa decisiva para su desarrollo cerebral y emocional.
Por su parte, Antonio Contreras, responsable del Centro Comunitario de Salud Mental y Adicciones Águilas de Zaragoza, informó que Ciudad Juárez dispone de tres Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (Cecosama), donde se proporciona atención clínica a personas que enfrentan problemas derivados del consumo de sustancias.
Explicó que el tratamiento de las adicciones requiere un enfoque integral que combine la intervención de profesionales de la salud mental con mecanismos de acompañamiento que permitan sostener los procesos de recuperación.
En ese sentido, destacó que desde hace aproximadamente 15 años mantienen una colaboración con Alcohólicos Anónimos, cuyos grupos de ayuda mutua constituyen una alternativa complementaria para quienes buscan superar la dependencia al alcohol.
La combinación de terapia psicológica, seguimiento clínico y apoyo comunitario puede contribuir a fortalecer la recuperación de los pacientes y disminuir las posibilidades de recaída.
Como parte de la red de atención, la UACJ, los Cecosama y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) mantienen servicios de terapia psicológica durante todo el año, además de intervenciones de contención emocional para jóvenes que atraviesan situaciones de crisis.
La advertencia de los especialistas coloca nuevamente sobre la mesa la necesidad de reforzar las acciones preventivas desde la infancia, involucrando a instituciones educativas, servicios de salud, centros comunitarios y familias.
El principal foco de preocupación es la edad: mientras miles de menores de 12 años apenas comienzan a construir su identidad y desarrollar sus capacidades emocionales, especialistas advierten que algunos ya están entrando en contacto con una sustancia capaz de afectar su salud y elevar el riesgo de dependencia en etapas posteriores de su vida.
