Canaco intervino La X sin permiso; Municipio aún no define sanción ni quién pagará el retiro de grava

Ciudad Juárez.- Iván Pérez, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Ciudad Juárez y organizador del Festival del Tequila, ordenó intervenir áreas de la Plaza de la Mexicanidad sin contar con autorización municipal, al colocar grava sobre zonas de jardinería después de las fuertes lluvias registradas previo al evento.

La actuación fue confirmada por el director de Limpia, Gibrán Solís Kanahan, quien reconoció que Pérez no solicitó permiso antes de modificar las condiciones de este espacio público y que el Municipio se enteró de lo ocurrido posteriormente.

“Fíjate que no, la verdad es que no lo hizo. Nos enteramos ya al momento que dio la declaración”, admitió el funcionario.

La intervención se realizó horas antes del arranque del Festival del Tequila, cuando algunas zonas de tierra y jardinería presentaban acumulación de agua y lodo debido a las precipitaciones.

Ante esas condiciones, los organizadores decidieron ingresar material rocoso y cubrir parte de las áreas afectadas para facilitar el tránsito de los asistentes.

Sin embargo, la decisión fue tomada unilateralmente por Iván Pérez , sin consultar previamente a la autoridad encargada de administrar la Plaza de la Mexicanidad.

Al ser cuestionado directamente sobre si Pérez actuó incorrectamente al intervenir un inmueble municipal sin autorización, Solís Kanahan reconoció que el procedimiento no fue el adecuado.

“Sí, definitivamente pudimos haberlo hecho diferente”, señaló.

La admisión coloca directamente bajo responsabilidad de los organizadores la decisión de modificar áreas de un espacio público sin haber cumplido previamente con el procedimiento administrativo correspondiente.

Pese a que el propio Municipio confirmó que Iván Pérez no tenía autorización para realizar la intervención, hasta el momento no existe una sanción definida.

Cuando se preguntó a Solís Kanahan si habría alguna consecuencia para el presidente de Canaco por actuar sin permiso, respondió:

“En este momento no.”

El funcionario señaló que primero realizará una evaluación y posteriormente dialogará con los organizadores para determinar qué medidas deberán adoptarse.

Incluso planteó que probablemente se solicite a Pérez y a los responsables del Festival del Tequila participar en el retiro de la grava que ellos mismos colocaron.

“Muy probablemente lo que le pidamos es su participación para hacer el retiro del material”, explicó.

La respuesta deja abierta una interrogante central: si Iván Pérez tomó por cuenta propia la decisión de modificar un espacio municipal, ¿por qué todavía no existe una obligación concreta para que asuma el costo total de devolverlo a sus condiciones originales?

Tampoco está claro quién pagará el retiro

El director de Limpia tampoco estableció si Iván Pérez deberá absorber económicamente el retiro del material o si personal y recursos municipales podrían utilizarse para rehabilitar las áreas intervenidas.

Al cuestionársele expresamente si el presidente de Canaco tendría que pagar por retirar la grava, el funcionario evitó establecer una responsabilidad financiera inmediata.

“Vamos a platicar con él”, respondió.

Posteriormente insistió en que la decisión fue tomada bajo el argumento de reducir riesgos para los asistentes.

“Sí, no hubo permiso, esa parte es cierta, pero se priorizó la seguridad de las personas que estaban ya empezando a llegar al foro.”

El argumento de seguridad, sin embargo, no modifica el hecho administrativo reconocido por la propia dependencia: la intervención se realizó sin autorización previa.

Municipio habla de “buena fe”

Solís Kanahan indicó que la dependencia buscará alcanzar un acuerdo con los responsables del festival antes de determinar las medidas definitivas.

“Primero, así como actuamos de buena fe con las promotoras, muy seguramente podremos llegar a un acuerdo”, declaró.

El planteamiento abre otra arista sobre el tratamiento que reciben los particulares que utilizan instalaciones municipales.

La Plaza de la Mexicanidad está sometida a procedimientos específicos de uso, renta, permisos y responsabilidades. De acuerdo con el propio director de Limpia, cualquier ciudadano o promotor que pretenda realizar un evento debe solicitar primero la disponibilidad del espacio y posteriormente tramitar las autorizaciones correspondientes.

El costo por utilizar la totalidad del recinto está establecido en 400 UMA por día de evento, además de los demás requisitos administrativos que correspondan.

En ese contexto, la actuación de Iván Pérez ocurrió fuera del procedimiento ordinario al modificar físicamente áreas de la plaza sin haber solicitado la autorización respectiva.

¿Mismo trato para cualquier ciudadano?

El caso coloca bajo escrutinio el criterio con el que el Municipio hará valer las reglas de utilización de los espacios públicos.

Si un ciudadano común ingresara por decisión propia un camión con grava, cubriera jardineras municipales y posteriormente informara a la autoridad que lo hizo por razones de seguridad, quedaría por conocer si recibiría el mismo tratamiento: ninguna sanción inmediata, diálogo posterior y la posibilidad de llegar a un acuerdo para reparar la zona.

Hasta ahora, en el caso de Iván Pérez, el Municipio ha optado por revisar lo ocurrido antes de imponer cualquier medida.

La autoridad tampoco ha determinado públicamente si existió afectación a las áreas verdes, cuánto costará retirar el material ni quién deberá asumir ese gasto.

La grava permaneció después del evento

El Festival del Tequila concluyó el domingo, pero la grava permaneció durante los días posteriores en las zonas intervenidas.

Solís Kanahan explicó que las labores de desmontaje de las estructuras terminaron posteriormente y que la plaza comenzó casi inmediatamente los preparativos para un nuevo evento.

La Dirección de Limpia contempla trabajos de retiro, riego y rehabilitación en las áreas afectadas.

No obstante, todavía queda pendiente definir si esos trabajos serán ejecutados y pagados por quienes colocaron el material o si terminarán realizándose con recursos públicos.

El episodio deja tres hechos reconocidos oficialmente: Iván Pérez no pidió permiso, la intervención pudo hacerse de otra manera y no existe hasta ahora una sanción definida.

Lo que resta por conocer es si el presidente de Canaco deberá responder económicamente por la decisión tomada durante el Festival del Tequila o si el Municipio resolverá el caso únicamente mediante un acuerdo con los organizadores.

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