Ciudad Juárez.– Ante el crecimiento de riesgos como acoso, suplantación de identidad, extorsión, grooming y violencia sexual en internet, especialistas plantearon fortalecer desde el ámbito municipal los mecanismos de prevención y atención, además de crear un Observatorio Municipal de Violencia Digital que permita generar estadísticas, detectar tendencias y dar seguimiento a este tipo de agresiones.
La propuesta fue presentada durante la ponencia “Violencia digital en México y Colombia. Análisis Técnico y Jurídico”, organizada por la Comisión Edilicia de la Mujer y Equidad de Género, donde se advirtió que niñas, niños y adolescentes se encuentran entre los sectores de mayor vulnerabilidad debido a que pueden no identificar oportunamente amenazas o conductas de riesgo en plataformas digitales.
Nazly Borrero Vázquez, doctora en Seguridad Informática y Gobernanza Digital, explicó que la violencia digital puede presentarse en escuelas, centros laborales, redes sociales, videojuegos y relaciones sentimentales, incluso después de que estas han concluido.
Uno de los principales focos de atención son los videojuegos y plataformas dirigidas al público infantil, donde menores pueden interactuar con perfiles aparentemente pertenecientes a otros niños, aunque detrás de ellos podrían encontrarse adultos interesados en obtener fotografías, información personal o establecer contacto con fines de abuso, fraude o explotación.
Por ello, se consideró fundamental que madres, padres y responsables de menores mantengan supervisión sobre los contenidos que consumen, las personas con quienes interactúan y los perfiles que siguen en redes sociales.
Entre las medidas preventivas se encuentra el uso de controles parentales, el establecimiento de límites y, principalmente, mantener canales de comunicación que permitan detectar cambios de comportamiento o situaciones que generen miedo, presión o incomodidad.
Durante la exposición también se planteó la necesidad de establecer protocolos institucionales que permitan clasificar las denuncias de acuerdo con su nivel de riesgo, desde comentarios ofensivos y hostigamiento ocasional hasta amenazas, difusión de información privada, extorsión, suplantación de identidad, grooming y violencia sexual digital.
Para documentar posibles delitos o agresiones, se recomendó preservar previamente la evidencia digital mediante capturas de pantalla, direcciones URL, identificación de perfiles, metadatos y registros cronológicos de los hechos.
La conservación de estos elementos puede resultar determinante para una investigación, debido a que confrontar directamente al posible agresor podría provocar la eliminación de mensajes, perfiles u otra información relevante.
La atención a víctimas, particularmente cuando se trata de menores de edad, deberá contemplar acompañamiento jurídico, atención psicológica, contención emocional, evaluación de riesgos y canalización ante las autoridades correspondientes.
Dentro de este esquema podrían intervenir dependencias municipales como el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y el Sistema Municipal de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA).
Además del Observatorio Municipal de Violencia Digital, se propuso desarrollar una plataforma electrónica desde la cual las víctimas puedan presentar reportes o denuncias, acceder a un chat seguro, recibir canalización institucional y consultar el seguimiento de sus casos.
El sistema también permitiría concentrar información estadística en tiempo real para identificar patrones, zonas de riesgo y modalidades de agresión digital, elementos que podrían utilizarse para desarrollar políticas públicas de prevención.
La regidora Martha Patricia Mendoza Rodríguez, coordinadora de la Comisión Edilicia de la Mujer y Equidad de Género, consideró necesario fortalecer la intervención municipal ante un fenómeno que puede afectar a personas de cualquier edad y que requiere herramientas de prevención, atención y protección cada vez más especializadas.
La estrategia planteada busca avanzar hacia un modelo integral que combine seguridad digital, educación, atención a víctimas, justicia, análisis de información y coordinación institucional para responder a formas de violencia que han encontrado en las plataformas digitales nuevos espacios para desarrollarse.
