Juárez canta por su Divo: cientos convierten las calles en un homenaje a Juan Gabriel

Juarenses, visitantes llegados del interior del país y personas de otras nacionalidades se volcaron al Centro Histórico para recordar a Juan Gabriel, a diez años de su muerte; el Juárez Juangabrielísimo arrancó con una callejoneada al estilo Chihuahua, encabezada por el alcalde Héctor Ortiz Orpinel y su esposa, Angélica Mendoza, mientras La Conquistadora abrió paso entre música, baile y coros dedicados al Divo de Juárez.

Ciudad Juárez.- La avenida Juárez volvió a convertirse en escenario para Juan Gabriel. Cientos de personas, entre familias fronterizas, visitantes procedentes de diferentes estados del país y seguidores de otras nacionalidades, caminaron, cantaron y bailaron este sábado para rendir homenaje al artista que hizo de esta frontera una parte inseparable de su historia.

Así comenzó una de las jornadas más emotivas del Festival Juárez Juangabrielísimo 2026, con una callejoneada al estilo Chihuahua que tomó las calles del Centro Histórico para recordar a Alberto Aguilera Valadez, Juan Gabriel, a diez años de su fallecimiento.

Al frente del contingente avanzó La banda La Conquistadora, encargada de marcar el ritmo de una peregrinación musical que salió del cruce de las avenidas Juárez y 16 de Septiembre.

Detrás de la música caminaron el presidente municipal Héctor Rafael Ortiz Orpinel y su esposa, Angélica Mendoza Beltrán, quienes encabezaron el recorrido junto a funcionarios, representantes de diferentes sectores y cientos de ciudadanos que hicieron suyas nuevamente las canciones del Divo de Juárez.

No fue una marcha silenciosa, Fue una calle convertida en escenario.

Durante el trayecto por la avenida 16 de Septiembre se escucharon temas que forman parte de la memoria musical de varias generaciones, mientras hombres, mujeres, jóvenes y adultos mayores acompañaban las interpretaciones y avanzaban rumbo al Museo Juan Gabriel.

La Conquistadora interpretó piezas como Costumbres, Te lo pido por favor, El Noa Noa, ¿Por qué me haces llorar?, Amor eterno y Esta noche voy a verla, provocando que buena parte del contingente se transformara en un enorme coro callejero.
A una década de la muerte del cantautor, Ciudad Juárez volvió a demostrar que Juan Gabriel continúa presente no solamente en sus canciones, sino en las calles, barrios y recuerdos de una comunidad que lo adoptó como uno de sus principales símbolos culturales.

El recorrido terminó en las inmediaciones del Museo Juan Gabriel, donde diferentes rondallas mantuvieron vivo el homenaje con nuevas interpretaciones de la obra del cantante.

Ortiz Orpinel destacó que la figura de Juan Gabriel trascendió el ámbito artístico al convertirse en uno de los personajes que proyectaron internacionalmente el nombre de Ciudad Juárez.

El alcalde resaltó que el cantante contribuyó a modificar la narrativa de esta frontera al llevarla consigo a escenarios de México y del extranjero, mientras que sus canciones terminaron ligándose profundamente con la identidad de la población juarense.

La presencia del Presidente Municipal y su esposa al frente de la callejoneada dio continuidad institucional a un festival que alcanza su quinto año y que fue impulsado originalmente durante la administración del alcalde con licencia Cruz Pérez Cuéllar.

Ese proyecto derivó en un mayor acercamiento con la familia Aguilera, el fortalecimiento de los festejos y la consolidación del Museo Juan Gabriel como uno de los nuevos puntos de referencia cultural y turística de la ciudad.

El Juárez Juangabrielísimo dejó de ser únicamente una serie de presentaciones artísticas y comenzó a perfilarse como una celebración anual de identidad fronteriza.

Para la administración municipal, el festival forma parte de los eventos con capacidad para proyectar una imagen distinta de Ciudad Juárez y mostrar su patrimonio cultural, musical y popular ante visitantes nacionales y extranjeros.

La jornada también tuvo un componente profundamente familiar.

Niños caminaban junto a sus padres y abuelos mientras escuchaban canciones escritas décadas antes de que nacieran, confirmando que la música de Juan Gabriel continúa cruzando generaciones.

El director de Educación, Guillermo Alvídrez Olivas, destacó precisamente esa participación familiar y el valor de acercar a las nuevas generaciones con la historia del artista y con el vínculo que mantuvo durante su vida con la frontera.

Entre los participantes estuvo también Jean Aguilera, hijo de Juan Gabriel, quien agradeció las expresiones de afecto que la comunidad fronteriza continúa ofreciendo a la memoria de su padre.

Para la regidora Karla Michaeel Escalante, quien participó en la organización de las actividades, la conmemoración representa el reconocimiento de una ciudad a uno de los personajes que terminaron formando parte de su identidad.

A diez años de su partida, el autor de Amor eterno sigue siendo también, simbólicamente, uno de los grandes amores musicales de los fronterizos.

El director del Museo Juan Gabriel, Felipe Rojas, recordó que antes de convertirse en una figura internacional, Alberto Aguilera caminó por las mismas calles del Centro Histórico que este sábado volvieron a llenarse con su música.

Es precisamente esa conexión territorial la que da al homenaje un carácter particular.

Juan Gabriel no solamente cantó sobre Juárez, vivió la ciudad, conoció sus calles, sus barrios, sus noches y sus escenarios, hasta convertir aquella experiencia en parte de una obra musical que posteriormente escucharía todo México.

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Iván Pérez Ruiz, consideró que el festival representa además una oportunidad para fortalecer la promoción turística de Ciudad Juárez y atraer visitantes nacionales e internacionales interesados en conocer la historia del cantante.

Ese objetivo comenzó a percibirse durante la propia callejoneada.

También caminaron seguidores que llegaron desde el interior de la República y visitantes extranjeros atraídos por la figura de un artista cuya música derribó fronteras mucho antes de que su ciudad comenzara a construir un festival alrededor de su legado.

La tarde avanzó entre tambora, voces, fotografías, recuerdos y familias completas caminando por la 16 de Septiembre.

Y durante algunas horas, el Centro Histórico dejó de ser únicamente una sucesión de calles para convertirse en una enorme celebración popular.

Detrás caminaban el alcalde Héctor Ortiz Orpinel, Angélica Mendoza y cientos de personas.

Y sobre todos ellos permanecía una presencia imposible de ver, pero sencilla de reconocer en cada coro.

Porque diez años después de su muerte, el Divo de Juárez volvió a llenar las calles de la frontera sin necesidad de subir a un escenario.

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