Ciudad Juárez, Chih.– Casi la mitad del alumbrado público de Ciudad Juárez funciona actualmente con energía limpia producida a partir del gas metano generado por los residuos depositados en el relleno sanitario, informó Gibrán Solís, director de Limpia.
El funcionario explicó que el 48 por ciento de las luminarias instaladas en calles y parques recibe electricidad generada por la empresa BioGas, mediante el aprovechamiento de los desechos recolectados diariamente en hogares, vialidades y espacios públicos.
La energía producida en el relleno sanitario se incorpora a la red de la Comisión Federal de Electricidad y posteriormente se distribuye entre 750 puntos de carga o medidores conectados a luminarias, semáforos y diversas dependencias municipales.
De acuerdo con Solís, Ciudad Juárez forma parte de un reducido grupo de municipios del país que transforman el gas metano de sus rellenos sanitarios en energía eléctrica, junto con ciudades de Querétaro, Aguascalientes, Monterrey y Durango.
Actualmente, esta fuente de energía permite mantener encendidas aproximadamente 57 mil 600 de las 120 mil luminarias instaladas durante la administración del presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar.
El modelo también representa un ahorro para las finanzas municipales, ya que la energía generada por BioGas se vende al Ayuntamiento con una tarifa 10 por ciento menor a la que cobra la Comisión Federal de Electricidad.
Solís señaló que el beneficio no solamente se refleja en el costo del suministro eléctrico, sino también en la reducción del impacto ambiental generado por los residuos urbanos.
El gas metano que se produce durante la descomposición de la basura es captado y utilizado para generar electricidad, evitando que sea liberado directamente a la atmósfera.
Con ello, los residuos que diariamente llegan al relleno sanitario dejan de ser únicamente un problema de disposición final y se convierten en una fuente de energía para el funcionamiento de infraestructura pública.
El director de Limpia indicó que la actual concesión otorgada a la empresa BioGas está próxima a concluir, luego de haber sido establecida por un periodo de 20 años.
La firma del contrato para la explotación energética del relleno sanitario se realizó el 2 de octubre de 2006 y el proyecto comenzó a operar en 2007.
Posteriormente, el 13 de diciembre de 2010 se formalizó el convenio para el suministro y consumo de energía eléctrica, mientras que la producción destinada al Municipio inició en 2011.
Ante el vencimiento del contrato, la administración municipal analiza las condiciones de una posible renovación y plantea que el 100 por ciento de la energía producida en el relleno sanitario sea destinada al alumbrado público.
La intención es ampliar la cobertura energética y lograr que una mayor cantidad de luminarias funcione con electricidad generada a partir de los residuos de la propia ciudad.
Solís destacó que la energía actualmente utilizada en las calles es resultado directo del sistema de recolección de basura que opera desde 2021, tanto en sectores habitacionales como en vialidades.
Explicó que cada residuo que la ciudadanía coloca correctamente en los contenedores y que posteriormente es trasladado por los camiones recolectores al relleno sanitario forma parte de la cadena que permite producir electricidad.
El funcionario relacionó este proceso con el programa Juárez Renovado y con la participación ciudadana para evitar que la basura termine en lotes baldíos, calles, arroyos o espacios públicos.
La correcta disposición de los residuos permite incrementar el volumen de material que llega al relleno sanitario y, por lo tanto, fortalecer el aprovechamiento del gas metano.
Además de alimentar luminarias, la energía producida también es utilizada en semáforos y edificios municipales, mediante los puntos de carga asignados a la red.
El sistema funciona a través de la captación del biogás que se genera durante la degradación de los residuos orgánicos acumulados en el relleno.
Después de ser procesado, el gas es utilizado como combustible para producir electricidad, la cual es entregada a la red de distribución.
Este mecanismo ha permitido que la basura recolectada en Ciudad Juárez tenga un segundo aprovechamiento, al transformarse en una fuente energética con beneficios económicos y ambientales.
La administración municipal busca que la próxima etapa del proyecto incremente la participación de la energía limpia dentro del sistema de alumbrado público.
De concretarse la propuesta, la totalidad de la electricidad generada en el relleno sanitario podría destinarse a iluminar calles, avenidas y parques de la ciudad.
La medida permitiría reducir aún más el consumo de energía convencional y ampliar el ahorro que actualmente obtiene el Ayuntamiento mediante la compra de electricidad a un precio inferior al de la CFE.
Solís aseguró que el proyecto demuestra que la recolección adecuada de basura tiene efectos más amplios que la limpieza urbana, debido a que también contribuye a la generación de energía y al funcionamiento de servicios públicos.
Con este esquema, los residuos producidos por la ciudad regresan a la comunidad convertidos en iluminación, operación de semáforos y suministro para instalaciones municipales.
El reto de la siguiente etapa será aumentar la capacidad de aprovechamiento del relleno sanitario y dirigir una mayor proporción de la energía generada hacia el alumbrado público.
Mientras se define la renovación de la concesión, el 48 por ciento de las lámparas de Ciudad Juárez continúa encendido con electricidad producida por la misma basura que diariamente se recoge en sus calles y viviendas.
