Ciudad Juárez.— En un ambiente cargado de emoción, gratitud y recuerdos que tocaron la sensibilidad de las asistentes, el director de Regulación Comercial, Oscar Guevara, reconoció el esfuerzo silencioso que realizan diariamente las madres trabajadoras, quienes salen a cumplir con su jornada laboral mientras dejan en casa a sus hijos, impulsadas por el amor, la responsabilidad y el deseo de brindarles un mejor futuro.
Durante un convivio realizado en las oficinas administrativas de la dependencia con motivo del Día de las Madres, el funcionario destacó que la figura materna representa uno de los dones más grandes que Dios concedió sobre la tierra, al considerar que una madre simboliza entrega, fortaleza, ternura y sacrificio permanente.
El encuentro reunió a las empleadas de la oficina en una celebración marcada por la convivencia, los mensajes de reconocimiento y momentos de profunda nostalgia, donde se evocó el valor de aquellas mujeres que, aun en medio del cansancio y las dificultades, mantienen firme el pulso del hogar y el compromiso laboral.
Con un lenguaje cargado de sensibilidad y recursos propios de la lírica emotiva, el homenaje exaltó la maternidad como una presencia que trasciende el tiempo y permanece en la memoria afectiva de las familias. Entre aplausos y sonrisas, se recordó que las madres son el eje moral y sentimental de la sociedad, capaces de transformar la rutina diaria en actos de amor incondicional.
Oscar Guevara resaltó que muchas mujeres enfrentan largas jornadas laborales con la preocupación constante de dejar a sus hijos en casa, situación que refleja la dimensión del esfuerzo y la responsabilidad que asumen diariamente. Señaló que detrás de cada madre trabajadora existe una historia de lucha, perseverancia y esperanza.
La celebración se desarrolló en un ambiente de cercanía entre compañeras de trabajo, donde no faltaron los detalles conmemorativos, la convivencia y los mensajes dirigidos a reconocer el papel fundamental que desempeñan las madres dentro de la familia y en el servicio público.
El festejo concluyó con un llamado a valorar todos los días la presencia de las madres, cuya entrega —comparada en el acto con la más profunda expresión poética del amor humano— deja huellas imborrables en la vida de sus hijos y en el corazón de la sociedad.
