Además de reforzar la atención clínica, la Secretaría de Salud analizará las determinantes sociales que pueden influir en la presencia y gravedad de la rickettsia, desde el lugar donde vive y trabaja una persona hasta las condiciones de saneamiento, factores económicos, culturales y creencias que retrasan la atención médica
Ciudad Juárez.— La rickettsiosis dejó de ser solo una emergencia médica para convertirse también en una alerta social en Ciudad Juárez. Ante 22 casos confirmados y 13 defunciones, con una letalidad del 48 por ciento, la Secretaría de Salud no solo fortalecerá el diagnóstico oportuno y la atención clínica, sino que también contempla analizar las determinantes sociales que pueden influir en la presencia y gravedad de esta enfermedad, como el lugar donde vive la persona, el entorno donde trabaja, las condiciones de saneamiento básico, los factores económicos, sociales y culturales, así como las creencias que pueden retrasar la búsqueda de atención médica.
El director del Distrito de Salud II, doctor Rogelio Covarrubias Gil Lamadrid, confirmó que en Ciudad Juárez se registran hasta el momento 13 muertes por rickettsia y un total de 22 casos confirmados, cifras que mantienen en alerta al sector salud por el comportamiento agresivo de la enfermedad en comparación con el año 2025.
Covarrubias explicó que la letalidad del 48 por ciento refleja el riesgo de morir una vez confirmada la enfermedad, por lo que insistió en que el diagnóstico temprano, la sospecha clínica y el inicio inmediato del tratamiento son fundamentales para evitar desenlaces fatales.
El funcionario señaló que el abordaje de la rickettsiosis es complejo, porque no depende únicamente del hospital ni del medicamento. También intervienen las condiciones en las que viven, trabajan y se desenvuelven las personas, además del acceso a información, saneamiento básico, control de fauna, limpieza de patios, factores económicos y prácticas culturales que pueden influir en la exposición a garrapatas o en la decisión de acudir tarde al médico.
En ese sentido, la Secretaría de Salud contempla revisar estas determinantes sociales con un enfoque técnico y preventivo, sin estigmatizar a ninguna familia ni colonia, pero con la claridad de que las enfermedades también encuentran terreno en la desigualdad, el abandono del entorno y la falta de condiciones sanitarias adecuadas.
La rickettsiosis es una enfermedad infecciosa transmitida principalmente por la mordedura de garrapatas infectadas. Sus síntomas pueden iniciar con fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, debilidad, malestar general y, en algunos casos, lesiones en la piel tipo petequias, es decir, pequeños puntos rojos que deben considerarse una señal de alarma.
Covarrubias Gil Lamadrid advirtió que la enfermedad puede avanzar con rapidez y confundirse con otros padecimientos, lo que vuelve indispensable que la población acuda de inmediato a una unidad de salud ante síntomas sospechosos, especialmente si hubo contacto con perros, garrapatas o espacios con acumulación de basura, maleza o escombro.
El director del Distrito de Salud II indicó que el sector salud se mantiene en alerta debido a que las estadísticas actuales son altas respecto al año anterior. Por ello, personal de zoonosis y vectores continúa con fumigaciones focalizadas, mientras que promoción de la salud refuerza las campañas preventivas en la comunidad.
También señaló que el personal de primer nivel mantiene capacitación médica para mejorar la detección de casos sospechosos, fortalecer el diagnóstico diferencial y actuar con mayor oportunidad desde los primeros síntomas.
De acuerdo con la autoridad sanitaria, el reto no es menor: prevenir la rickettsiosis exige una respuesta integral que incluya atención médica temprana, vigilancia epidemiológica, fumigación, saneamiento básico, limpieza de viviendas y corresponsabilidad ciudadana.
Covarrubias agregó que, con la llegada de la temporada de calor, se intensifican las acciones de promoción para evitar enfermedades estacionales y reducir condiciones que favorezcan la proliferación de vectores, entre ellos la garrapata transmisora de la rickettsia.
La Secretaría de Salud insistió en mantener patios limpios, retirar basura y objetos en desuso, revisar y desparasitar mascotas, evitar la presencia de garrapatas en viviendas y acudir de inmediato al médico ante fiebre persistente, decaimiento, dolor muscular o manchas rojas en la piel.
Con 13 muertes registradas, la rickettsiosis coloca a Ciudad Juárez frente a una advertencia dura: el diagnóstico oportuno puede salvar vidas, pero la prevención también pasa por mirar las condiciones sociales y sanitarias donde la enfermedad encuentra espacio para avanzar.
