Ciudad Juárez.— Cuando el celular emita la alerta del simulacro de sismo, la población no deberá tomarlo como un simple sonido de prueba ni como una molestia pasajera. El llamado del director de Protección Civil del Municipio de Juárez, Sergio Rodríguez, fue directo: el próximo 6 de mayo, las familias deben saber qué hacer, cómo evacuar y dónde resguardarse, porque en esta frontera ya se han registrado movimientos sísmicos perceptibles y la prevención puede marcar la diferencia entre el control y el caos.
La recomendación de Protección Civil es no echar en saco roto el ejercicio nacional, ya que Ciudad Juárez, aunque no se ubica en una de las zonas sísmicas más activas del país, sí ha sentido movimientos asociados a epicentros localizados a cientos de kilómetros de la frontera, principalmente en regiones de Texas y Nuevo México. En mayo de 2025, por ejemplo, se reportó un sismo de magnitud 5.3 con epicentro en Nuevo México que fue percibido por habitantes de Ciudad Juárez, lo que confirmó que la ciudad no está exenta de este tipo de fenómenos.
Rodríguez explicó que el propósito del simulacro es que la ciudadanía practique una reacción inmediata, ordenada y segura al momento en que se active la alerta en los teléfonos celulares. La escena, dijo, puede ocurrir en cualquier hogar: una familia viendo televisión, un adulto descansando, jóvenes en sus habitaciones o personas realizando actividades cotidianas. En ese instante, la respuesta no debe ser dudar, buscar pertenencias o minimizar el aviso, sino levantarse, evacuar y ubicarse en una zona segura.
El titular de Protección Civil señaló que, al escuchar la alerta, lo primero es conservar la calma, pero actuar con rapidez. Las personas deben salir de la vivienda sin empujar, sin gritar y sin correr, evitando regresar por chamarras, teléfonos, documentos, llaves, bolsas o cualquier objeto que retrase la evacuación. Tampoco se debe perder tiempo apagando televisores, cerrando habitaciones o intentando asegurar pertenencias.
La indicación es abandonar el inmueble de forma ordenada y dirigirse a un punto exterior seguro, preferentemente un patio, banqueta amplia o área abierta donde no exista riesgo de caída de bardas, cables, postes, árboles, vidrios, marquesinas u objetos pesados. También debe evitarse permanecer sobre el arroyo vehicular o en zonas de paso de automóviles, ya que el nerviosismo durante una emergencia puede provocar incidentes adicionales.
De acuerdo con la dinámica planteada por Protección Civil, durante el simulacro las personas deberán permanecer alrededor de 30 segundos en el punto de reunión y posteriormente regresar a sus actividades. Sin embargo, Rodríguez aclaró que en una situación real el procedimiento cambia: una vez evacuado el inmueble, la población debe permanecer en el área segura hasta que las autoridades determinen que no existe riesgo y autoricen el retorno.
El funcionario municipal insistió en que la alerta no debe ser tomada como una exageración. Aunque algunos movimientos percibidos en la frontera se han relacionado con actividad sísmica ubicada a entre 400 y 500 kilómetros de Ciudad Juárez, la onda sísmica puede viajar y sentirse en la región, generando desconcierto entre la ciudadanía si no existe una cultura clara de reacción.
A nivel nacional, el simulacro forma parte de los ejercicios de preparación ante emergencias que buscan medir la capacidad de respuesta ciudadana, institucional y tecnológica. La Coordinación Nacional de Protección Civil contempla el uso de alertas en teléfonos celulares como parte de los mecanismos de aviso masivo, una herramienta que busca llegar de manera simultánea a millones de usuarios en el país.
La hipótesis nacional difundida para el ejercicio contempla un sismo de gran magnitud, escenario que permite evaluar tiempos de evacuación, funcionamiento de protocolos internos, rutas de salida, puntos de reunión, comunicación de emergencia y coordinación entre autoridades, instituciones, escuelas, empresas y familias.
En Ciudad Juárez, Protección Civil busca que el simulacro no se reduzca a un trámite, sino que se convierta en una práctica realista. El objetivo es que cada familia identifique con anticipación por dónde salir, dónde reunirse, qué obstáculos existen dentro del domicilio, cómo apoyar a niñas, niños, adultos mayores o personas con discapacidad, y qué hacer si el movimiento ocurre durante la noche, en una escuela, en el trabajo o dentro de un comercio.
Rodríguez subrayó que la prevención empieza antes de que suene la alerta. Por ello, recomendó revisar rutas de evacuación, mantener libres pasillos y salidas, ubicar zonas seguras, evitar colocar objetos pesados en repisas altas, tener identificados documentos importantes y establecer un punto de reunión familiar. También pidió explicar a niñas y niños que el sonido del celular no debe provocar pánico, sino activar una respuesta aprendida.
El mensaje de Protección Civil es claro: el simulacro del próximo 6 de mayo debe asumirse con seriedad. Juárez ya ha sentido movimientos sísmicos, y aunque muchos han sido lejanos o de percepción moderada, el riesgo no debe ignorarse. La diferencia entre una población preparada y una población sorprendida puede estar en esos primeros segundos, cuando suena la alerta y cada persona decide si actúa o se queda inmóvil.
