Ciudad Juárez, Chih., 30 abril 2026— En medio de un nuevo cruce político entre autoridades estatales y municipales, el subsecretario de Educación en la Zona Norte, Roberto Anaya Moreno, negó de manera tajante haber organizado, convocado o intervenido en un presunto evento partidista con estudiantes del Colegio de Bachilleres, luego de que el alcalde Cruz Pérez Cuéllar pidiera su destitución por un supuesto acarreo juvenil con fines políticos.
La polémica surgió después de que el presidente municipal señalara públicamente al funcionario estatal de presuntamente haber participado en la convocatoria de jóvenes a un acto donde, según la denuncia, se habrían entregado volantes con la imagen de Marco Bonilla, alcalde de Chihuahua, hecho que fue interpretado como una acción de promoción política dentro del ámbito estudiantil.
Ante esos señalamientos, Anaya Moreno respondió que no tuvo participación alguna en el evento referido y afirmó que tampoco convocó a estudiantes de los Colegios de Bachilleres, por lo que dijo sentirse sorprendido ante las declaraciones realizadas por Pérez Cuéllar.
El funcionario estatal sostuvo que no existió injerencia de su parte en la organización del encuentro y rechazó cualquier vinculación con una supuesta movilización de alumnos para fines partidistas. En ese sentido, subrayó que la acusación carece de sustento desde su versión y que no hubo intervención institucional de la Subsecretaría de Educación en la Zona Norte.
Anaya Moreno reconoció que el alcalde tiene derecho a emitir opiniones y fijar postura pública sobre los temas que considere pertinentes; sin embargo, sostuvo que los señalamientos deben realizarse con responsabilidad, especialmente cuando involucran a instituciones educativas y a estudiantes.
El caso tomó relevancia pública debido a que toca dos frentes sensibles: el uso de jóvenes en actividades de carácter político y la participación de funcionarios públicos en eventos que podrían interpretarse como promoción personal o partidista. En el ámbito educativo, este tipo de señalamientos obliga a las autoridades a aclarar si existió o no participación institucional, convocatoria oficial, traslado de estudiantes o uso de recursos públicos.
De acuerdo con la postura de Anaya Moreno, no hubo instrucción, operación ni gestión desde la dependencia educativa para llevar alumnos al evento señalado. El subsecretario insistió en que no formó parte de la organización y que le llamó la atención que el alcalde afirmara lo contrario.
La controversia ocurre en un contexto de creciente tensión política rumbo a los próximos procesos electorales, donde los actos públicos, la presencia de figuras partidistas y la participación de servidores públicos suelen ser observados con mayor rigor por actores políticos y ciudadanía.
Hasta el momento, la respuesta del subsecretario se centra en deslindarse de cualquier responsabilidad y en rechazar que la estructura educativa haya sido utilizada para fines políticos. La acusación del alcalde, sin embargo, abrió un nuevo capítulo de confrontación pública entre representantes de distintos niveles de gobierno en Ciudad Juárez.
Anaya Moreno reiteró que no tuvo ningún tipo de intervención en el evento juvenil señalado y sostuvo que su función como autoridad educativa se mantiene al margen de actos partidistas, por lo que negó haber incurrido en prácticas de acarreo o promoción política con estudiantes, Pero también abrió una duda, quién llevó a los jóvenes a ese evento.
