Ciudad Juárez.- La Comisión de Desarrollo Urbano analizó una modificación menor al Plan de Desarrollo Urbano para un predio de 76 mil 416 metros cuadrados ubicado sobre el bulevar Óscar Flores, sin número, en la colonia Puente Alto, con el fin de abrir paso a un proyecto de carácter industrial, informó el titular de esa instancia, Alejandro Acosta.
De acuerdo con la explicación del funcionario, el cambio planteado consiste en reclasificar el terreno denominado “Óscar Flores”, que actualmente aparece con uso de servicios generales y determinada intensidad de aprovechamiento, para convertirlo en un polígono con vocación industrial. La propuesta también contempla ajustes en los criterios de captación pluvial y dejar sin efecto una proyección vial previamente considerada dentro de ese espacio, lo que permitiría reordenar el potencial de desarrollo del predio bajo una nueva lógica de aprovechamiento territorial.
Acosta señaló que el objetivo central es dar viabilidad a un terreno amplio que, bajo esta modificación secundaria, pueda ser densificado mediante un proyecto industrial. Sin embargo, precisó que el avance del trámite no significa una autorización plena ni definitiva, sino apenas una etapa inicial dentro del proceso técnico y administrativo que deberán cumplir los promoventes antes de llegar a una fase de materialización.
Explicó que, durante la elaboración de los dictámenes, la Comisión de Desarrollo Urbano ha mantenido cautela para integrar todas las observaciones, condicionantes y consideraciones emitidas por las instancias técnicas correspondientes, entre ellas el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP). Esa base documental, dijo, será fundamental para que el expediente continúe su ruta en la siguiente etapa, que corresponde a la Comisión de Fraccionamientos y Condominios, donde los proyectos toman una dimensión más concreta en términos de ejecución.
El titular de la comisión dejó en claro que, aunque en esta fase no hubo mayores objeciones de fondo, sí persisten temas sensibles que deberán resolverse por parte del promovente. Entre ellos destacan el manejo pluvial, las alternativas viales y las medidas de mitigación urbana, aspectos que deberán ser debidamente sustentados y presentados conforme a los dictámenes integrados al expediente.
Subrayó que una de las principales preocupaciones técnicas gira en torno al impacto de la modificación sobre el escurrimiento de agua de lluvia y la movilidad del sector, por lo que será indispensable que el desarrollador entregue propuestas viables para atender esas variables. Añadió que toda esa información fue incorporada como parte de los anexos y condicionantes que acompañan el dictamen, a fin de que el procedimiento no avance sin soporte técnico suficiente.
En términos de planeación urbana, este tipo de ajustes al uso de suelo suele representar un punto clave para la expansión de zonas productivas en sectores con potencial logístico o industrial, pero también obliga a revisar con rigor la capacidad de la infraestructura existente, el comportamiento hidráulico del área y la conectividad vial. Por ello, las modificaciones menores al Plan de Desarrollo Urbano no sólo implican un cambio de nomenclatura o clasificación, sino una revisión integral de los efectos que un nuevo proyecto puede generar sobre el entorno inmediato.
El caso del predio ubicado en Puente Alto se inserta precisamente en esa dinámica: por un lado, se busca detonar una superficie estratégica mediante un desarrollo industrial; por otro, las autoridades municipales advierten que el promovente deberá cumplir con estudios, alternativas técnicas y medidas compensatorias que garanticen que el proyecto no genere afectaciones posteriores.
Así, el expediente seguirá su curso administrativo sujeto al cumplimiento de las condicionantes establecidas en los dictámenes técnicos, mientras la autoridad urbana mantiene bajo revisión los componentes pluvial, vial y de mitigación, considerados determinantes para la viabilidad final del proyecto.
