Multa municipal de 100 mil pesos escala a debate estatal por riesgos ambientales y probables irregularidades
Ciudad Juárez, 27 noviembre 2025.– La crisis ambiental generada por la recicladora “Panchito”, ubicada en el Kilómetro 5 de la avenida Óscar Flores Sánchez, escaló este jueves de una simple sanción administrativa a un problema legislativo y potencialmente penal, luego de denuncias vecinales por quema de combustible al aire libre y la liberación de gases contaminantes que vulneran la ecología del sector.
El Municipio de Juárez impuso a la recicladora una multa de 100 mil pesos, equivalente a 100 UMAS, por prácticas de emisiones contaminantes “a la atmósfera”. Pese a ello, la sanción no ha sido saldada, lo que, según la edil responsable del tema, podría derivar en medidas más estrictas.
El caso llegó al Congreso del Estado, donde la diputada María Antonieta Pérez Reyes presentó un exhorto para solicitar a Semarnat realizar una inspección urgente en el sitio, debido al impacto ambiental detectado por los habitantes de la zona.
La polémica creció cuando la diputada Irlanda Dominique Márquez Nolasco exigió además la intervención de la Fiscalía General del Estado, solicitando abrir una investigación para conocer el paradero de los vehículos que hay dentro de ese inmueble, una petición que sugiere posibles irregularidades adicionales a la contaminación atmosférica.
Ambas legisladoras coincidieron en que la afectación ambiental y las anomalías reportadas ameritan una revisión profunda de carácter técnico, legal y ambiental.
La regidora Fernanda Ávalos, titular de la Comisión de Ecología, informó que las primeras denuncias fueron presentadas por vecinos del sector, alertando sobre humo constante, olor a combustión y actividad irregular dentro del predio. Señaló que el reporte se canalizó de inmediato a la Dirección de Ecología, instancia que emitió la multa de 100 UMAS, misma que no ha sido cubierta.
“La denuncia la presentaron los vecinos… y de inmediato se canalizó a la Dirección de Ecología”, explicó Ávalos, quien añadió que el incumplimiento del pago “podría incurrir a una clausura” del establecimiento.
La quema de residuos, llantas o combustibles a cielo abierto está catalogada como una de las principales fuentes de emisiones tóxicas, entre ellas monóxido de carbono, partículas PM2.5 y compuestos orgánicos volátiles, capaces de agravar enfermedades respiratorias y deteriorar la calidad del aire en zonas urbanas.
Juárez enfrenta periódicamente episodios de mala calidad ambiental, y este tipo de prácticas —además de estar prohibidas— acentúan la vulnerabilidad ecológica de comunidades cercanas a corredores industriales y carreteras antiguas como la Óscar Flores Sánchez.
Mientras la empresa sancionada no liquide la multa ni atienda las observaciones municipales, el Municipio mantiene abierta la posibilidad de avanzar hacia la clausura definitiva del lugar. En paralelo, el Congreso del Estado y la Fiscalía podrían abrir dos frentes adicionales que conviertan el caso de la recicladora “Panchito” en un ejemplo de responsabilidad ambiental… o en un precedente de omisiones.
