Miles de juarenses no apartaron la mirada del contingente universitario, el más ovacionado del recorrido.
Ciudad Juárez, 20 de noviembre de 2025.– En un desfile marcado por lluvia, sol, granizo y ráfagas de aire que parecían cambiar la estación a cada minuto, la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez (UTCJ) se convirtió en la protagonista indiscutible de la conmemoración del 20 de Noviembre. Ante alrededor de 30 mil asistentes, su banda de guerra, con la marcha “Toros Bravos de la UTCJ”, y su porra institucional arrancaron aplausos, gritos y decenas de celulares en alto. Fue, sin duda, el momento más emblemático del recorrido.
A las 10:10 de la mañana, los elementos viales abrieron el desfile con su tradicional “viaje de pato”. Aunque se extrañaron las acrobacias de otros años, el ambiente festivo no decayó. La avenida Insurgentes se llenó de familias enteras, vendedores de algodones y niñas con trenzas tricolores que se protegían del clima caprichoso con bolsas, sudaderas y sombrillas improvisadas.
El presidente municipal, Cruz Pérez Cuéllar, definió la jornada como “muy juarense”, al señalar: “Aire, lluvia, agua, nieve, sol… pero muy bien; casi 6 mil personas desfilaron, hubo muy buen ambiente”. Y mientras el clima jugaba a cambiar el guion cada diez minutos, el ánimo permaneció intacto.
El punto máximo de emoción llegó cuando irrumpió la banda de guerra de la UTCJ. Los tambores retumbaron como golpes al corazón de la avenida, los cornetines atravesaron el aire frío y el porte del contingente impuso una presencia imposible de ignorar. Miles de asistentes literalmente no despegaban la mirada de los jóvenes universitarios, cuya marcha “Toros Bravos de la UTCJ” se convirtió en uno de los sonidos más potentes del desfile.
La porra universitaria, vestida de blanco y verde, acompañó el paso marcial con energía inagotable, agitando banderas y coreando cánticos que se mezclaban con el eco de la banda. Su sincronía, su fuerza y su identidad lograron lo que pocas veces se ve: que el público entero aplaudiera de principio a fin.
En la participación general, desfilaron 5 mil 847 personas entre universidades, escuelas de nivel básico, preparatorias, asociaciones civiles, dependencias municipales y 317 elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional. Los carros alegóricos avanzaron entre la lluvia con flores que caían por el viento y luces que se reflejaban en los charcos recién formados. El ambiente olía a café caliente, churros y tierra mojada.
Al finalizar el recorrido, se entregaron los premios a los mejores carros alegóricos. Por decisión unánime, la escuela Federal 21, el Colegio de Bachilleres y la preparatoria Royal recibieron el primer lugar y un premio de 20 mil pesos.
Sin embargo, en la lectura colectiva de la gente que resistió granizo y frío, quedó claro quién dominó la escena: la UTCJ. Su banda de guerra y su porra no solo brillaron, sino que se consolidaron como lo mejor del desfile de este año, dejando un sello de identidad que resonó en cada paso y en cada aplauso.
