Ciudad Juárez Chih., 22 septiembre 2025– Una sombra de indignación recae sobre el Cabildo juarense: en plena crisis de necesidades estudiantiles, la Comisión de Hacienda autorizó 10 millones de pesos para el festejo del 52 aniversario de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), donde la joya del programa será un concierto de Alejandro Fernández con un costo total de 26 millones de pesos. El gasto desató drama, angustia y un Cabildo dividido.
Alejandro Castillo González, director general de Difusión Cultural y Divulgación Científica de la UACJ, llegó ante los regidores con un pliego petitorio bajo el brazo. Reconoció la inconformidad de los estudiantes, pero aseguró que “el problema estaba resuelto” gracias a la promesa de un futuro proyecto de transporte para 2026. El argumento sirvió para calmar dudas y abrir camino a la aprobación, aunque muchos lo consideran un simple paliativo para tapar la presión juvenil.
El concierto de Alejandro Fernández será el próximo 9 de octubre en el Estadio Olímpico Benito Juárez. Para justificar el desembolso, la universidad anunció que los boletos se entregarán al público en general a cambio de un juguete, en las bibliotecas de la institución y en el Centro Cultural de las Fronteras. Sin embargo, detrás de esa narrativa social persiste el cuestionamiento: ¿vale la pena destinar millones de pesos al espectáculo cuando estudiantes han pedido recursos para becas, transporte y mejoras académicas?
La votación en comisión no ocultó la fractura política. Antonio Domínguez Alderete (Morena), Fernanda Ávalos (PVEM) y Eduardo Valenzuela (PT) fueron contundentes: adelantaron que no respaldarán la propuesta en el pleno del Cabildo. Su postura se interpreta como un mensaje directo contra lo que califican de gasto suntuario y ajeno a las necesidades prioritarias de la juventud juarense.
Mientras la UACJ presume la llegada de un artista de talla internacional, los propios estudiantes han señalado carencias básicas en infraestructura y servicios. El contraste genera un clima de angustia y cuestionamientos sobre la responsabilidad de las autoridades universitarias y municipales en el manejo de recursos públicos. El debate aún no termina: el próximo miércoles, el Cabildo definirá si los 10 millones de pesos quedan ratificados o si el descontento social logra frenar el espectáculo.
