Tras las intensas lluvias que destrozaron tramos de pavimento y dejaron enormes hoyancos en distintas vialidades, el presidente municipal ordenó intensificar las reparaciones de 180 puntos críticos; seis cuadrillas entrarán en acción para recuperar la movilidad y reducir los riesgos para miles de automovilistas.
Ciudad Juárez, Chihuahua.– Frente al severo deterioro de la infraestructura vial que mantienen las recientes lluvias y el desgaste acumulado del pavimento, el alcalde Héctor Ortiz Orpinel anunció un operativo intensivo para enfrentar una de las problemáticas más persistentes de Ciudad Juárez: la presencia de enormes baches que dificultan la circulación, dañan vehículos y representan un riesgo para los automovilistas.
El presidente municipal informó que se tienen identificados 180 megabaches distribuidos en distintos sectores de la ciudad, cuya reparación será prioritaria mediante un despliegue de seis cuadrillas de trabajo, dentro de una estrategia de rehabilitación para la que se reporta una inversión de 60 millones de pesos.
La intervención no se limitará a las principales avenidas, ya que también contempla calles secundarias, donde el deterioro de la carpeta asfáltica se ha convertido en un problema cotidiano para quienes utilizan estas vialidades.
El anuncio ocurre después de varias semanas de precipitaciones que dejaron afectaciones en colonias, avenidas, pasos vehiculares y sectores habitacionales, obligando al Gobierno Municipal a reforzar sus programas de mantenimiento y recuperación de espacios urbanos.
La gravedad del problema quedó documentada desde principios de octubre, cuando autoridades municipales identificaron baches de hasta 30 centímetros de profundidad en sectores afectados por las tormentas.
En vialidades como la carretera Juárez-Porvenir y el bulevar Manuel Talamás Camandari fue necesario desarrollar trabajos de rehabilitación, retiro de tierra de arrastre, limpieza y reparación del pavimento para recuperar las condiciones de circulación.
Riberas del Bravo también figuró entre las zonas más castigadas por las precipitaciones, debido a las inundaciones y daños que afectaron tanto sus calles interiores como los principales accesos al sector.
La problemática no se limita a la incomodidad de conducir por calles deterioradas. Los baches profundos pueden provocar daños en neumáticos, rines, suspensiones y sistemas de dirección, además de obligar a realizar maniobras repentinas que incrementan el riesgo de incidentes viales.
Para miles de conductores, particularmente quienes dependen diariamente de su automóvil para trabajar, trasladarse a centros educativos o realizar actividades comerciales, el mal estado de las calles también representa gastos imprevistos y mayores tiempos de recorrido.
El deterioro vial representa uno de los mayores desafíos de mantenimiento urbano para la administración municipal.
Durante 2025, la Dirección General de Obras Públicas reportó la reparación de aproximadamente 27 mil baches mediante una inversión de 90 millones de pesos.
De ese total, 13 mil hoyancos fueron atendidos entre septiembre y diciembre mediante un programa intensivo implementado después de las lluvias, en el que participaron 24 cuadrillas y alrededor de 160 trabajadores, incluidos equipos que operaron en horario nocturno.
Para 2026, el Municipio contempló un presupuesto inicial de 80 millones de pesos destinado al bacheo.
En julio, las autoridades informaron que ya se habían ejercido 60 millones, mientras que los 20 millones restantes serían utilizados para ampliar los trabajos mediante la contratación de más cuadrillas.
Posteriormente, las lluvias de septiembre y octubre obligaron a replantear las prioridades de mantenimiento, ante la aparición de nuevos daños y la necesidad de intervenir sectores donde el pavimento presentaba condiciones particularmente complicadas.
Ahora, el alcalde Héctor Ortiz Orpinel anunció una nueva etapa intensiva, con 180 megabaches como prioridad y una inversión reportada de 60 millones de pesos.
La información disponible todavía no precisa si esa cantidad corresponde a recursos adicionales o a partidas previamente autorizadas dentro del programa anual de mantenimiento.
Otro obstáculo para recuperar las vialidades es la presencia de fugas de aguas residuales en diferentes colonias, situación que afecta directamente la durabilidad de las reparaciones.
El alcalde ha señalado que existen sectores donde las intervenciones de bacheo no pueden ofrecer una solución permanente mientras continúen los escurrimientos ocasionados por problemas en la infraestructura sanitaria.
La acumulación de agua sobre el pavimento acelera el deterioro de la superficie, favorece la aparición de fracturas y reduce la vida útil de las reparaciones, particularmente cuando existen fallas en las capas inferiores de la estructura vial.
Por ello, la coordinación con la Junta Municipal de Agua y Saneamiento constituye un elemento necesario para evitar que las zonas reparadas vuelvan a presentar daños.
Como parte de la estrategia anunciada por Ortiz Orpinel, seis cuadrillas participarán en la reparación de los 180 puntos considerados prioritarios, sin abandonar la atención de los baches existentes en calles secundarias.
Las labores se complementarán con el programa Cruzada por el Cambio, mediante operativos de limpieza profunda, retiro de residuos y utilización de barredoras mecánicas.
Estas acciones permitirán atender vialidades donde las lluvias dejaron acumulaciones de tierra, lodo y basura que dificultan el tránsito y afectan las condiciones generales del entorno urbano.
El director general de Obras Públicas, Daniel González García, ha explicado que los megabaches requieren intervenciones más complejas debido a sus dimensiones y profundidad, por lo que en determinados puntos es necesario utilizar maquinaria pesada y restringir temporalmente carriles de circulación.
Entre las vialidades que han recibido atención durante las últimas semanas figuran la carretera Juárez-Porvenir, Manuel J. Clouthier, Santiago Troncoso, Municipio Libre, el Eje Vial Juan Gabriel y sectores de la avenida Tecnológico.
Las reparaciones forman parte de una estrategia que busca restablecer condiciones de circulación más seguras, aunque el deterioro acumulado obliga a mantener trabajos permanentes.
La atención de los 180 megabaches constituye una nueva etapa dentro del programa municipal de rehabilitación, pero también evidencia la magnitud del problema que enfrenta Ciudad Juárez en materia de conservación de pavimentos.
El desafío para la administración encabezada por Héctor Ortiz Orpinel no solamente consiste en cubrir los hoyancos identificados, sino en evitar que las reparaciones sean insuficientes frente al desgaste de las vialidades, las fugas de agua y los daños provocados por futuras precipitaciones.
La diferencia entre el bacheo superficial y una rehabilitación profunda será determinante en aquellas calles donde la estructura del pavimento presenta daños mayores.
Mientras tanto, el Gobierno Municipal busca avanzar con el despliegue de personal, maquinaria y recursos para recuperar gradualmente las condiciones de movilidad en los sectores afectados.
Con 180 megabaches identificados y millones de pesos destinados a su atención, el alcalde Héctor Ortiz Orpinel enfrenta el reto de devolver a los juarenses calles transitables y evitar que los hoyancos continúen convirtiéndose en obstáculos peligrosos para miles de automovilistas.
