Invertirá Estados Unidos hasta 579 millones de dólares en puente Libre; modernización amenaza cruce de carga comercial

Durante la conmemoración del 59 aniversario de la entrega de El Chamizal, el representante del Consulado estadounidense, Robin Busse, anunció la modernización del puente Córdoba-Américas; empresarios alertan sobre el impacto económico que provocaría eliminar el transporte de mercancías.

Ciudad Juárez, Chih., 28 de octubre de 2026.— Una inversión estimada de hasta 579.3 millones de dólares destinará el Gobierno de Estados Unidos a la modernización del puente internacional Córdoba-Américas, conocido como puente Libre, mediante un proyecto de infraestructura fronteriza que comenzaría a ejecutarse en 2028 y concluiría durante el verano de 2031, aunque contempla la eliminación de las operaciones de carga comercial, medida que ha generado preocupación entre industriales y transportistas de Ciudad Juárez y El Paso.

El anuncio fue retomado este miércoles por Robin Busse, representante del Consulado General de Estados Unidos en Ciudad Juárez, durante la ceremonia conmemorativa del 59 aniversario de la entrega física de El Chamizal, encabezada por el presidente municipal Héctor Rafael Ortiz Orpinel y autoridades de ambos lados de la frontera.

El funcionario estadounidense destacó que el proyecto busca transformar la infraestructura del cruce internacional, agilizar los procedimientos de inspección aduanera y reducir los tiempos de espera de miles de personas que diariamente atraviesan la frontera para trabajar, estudiar o mantener contacto con sus familiares.

Sin embargo, detrás de la inversión multimillonaria se encuentra una modificación estructural que podría transformar el funcionamiento del comercio exterior en la región Paso del Norte: la eliminación permanente del transporte de carga pesada por el puente Libre.

De acuerdo con información oficial de la Administración de Servicios Generales de Estados Unidos (GSA), el proyecto cuenta con un presupuesto global estimado de entre 474 y 579.3 millones de dólares, recursos destinados a modernizar instalaciones que presentan obsolescencia operativa y limitaciones para responder al crecimiento del tránsito fronterizo.

La infraestructura actual fue construida en 1967 y ocupa aproximadamente 28 acres de superficie, donde operan instalaciones de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, además de distintas dependencias federales encargadas de la inspección de mercancías, vehículos y peatones.

Modernizarán instalaciones y carriles de inspección

La intervención estadounidense contempla nuevas instalaciones administrativas, áreas de inspección primaria, infraestructura para el procesamiento de peatones y carriles destinados a vehículos particulares.

Las modificaciones buscan aumentar la eficiencia operativa del puerto fronterizo, fortalecer los controles de seguridad y modernizar los sistemas tecnológicos utilizados para la revisión de quienes ingresan a Estados Unidos.

Según el calendario de la GSA, la construcción comenzaría a principios de 2028 y su conclusión está programada para el verano de 2031.

El programa fue ajustado durante 2026, después de que inicialmente se contemplara comenzar las obras en 2027 y concluirlas en 2030.

La licitación federal para contratar los servicios de diseño y construcción avanzó durante el presente año, con la recepción de propuestas prevista para octubre y una adjudicación proyectada entre finales de 2026 y principios de 2027.

Uno de los objetivos fundamentales será reducir los congestionamientos que se registran en el puente Libre, considerado un punto estratégico para la movilidad binacional al permitir el tránsito vehicular sin cobro de peaje.

Amenaza comercial genera preocupación empresarial

Aunque el anuncio representa una de las inversiones fronterizas más importantes proyectadas para los próximos años, la decisión estadounidense de retirar las operaciones de carga ha generado inconformidad en organismos empresariales y asociaciones de transportistas.

La GSA seleccionó en mayo de 2025 una alternativa de modernización multinivel dentro de los límites actuales del puerto fronterizo, con una adquisición menor de terrenos y la eliminación de las operaciones comerciales.

La medida obligaría a redistribuir el transporte de mercancías hacia otros cruces internacionales, particularmente Zaragoza-Ysleta, Guadalupe-Tornillo y Santa Teresa.

El cambio podría incrementar los costos de operación logística, los tiempos de traslado de mercancías y la presión sobre la infraestructura aduanera disponible en la región.

Ante este escenario, la Cámara de Comercio de El Paso solicitó un estudio especializado al Instituto Hunt para la Competitividad Global de la Universidad de Texas en El Paso, con la finalidad de evaluar las consecuencias económicas del cierre comercial.

El análisis estima que la región podría experimentar una reducción de 2 mil 300 millones de dólares en producción económica entre 2028 y 2036, además de pérdidas equivalentes a 9 mil 529 años-empleo y una disminución de 600.7 millones de dólares en ingresos laborales.

También proyecta que hasta 10.9 por ciento del comercio actualmente movilizado por la región podría desviarse hacia otros corredores fronterizos.

Las estimaciones advierten que, para 2036, el valor anual de comercio transportado por camiones que dejaría de circular por la región podría alcanzar los 36 mil 600 millones de dólares, en comparación con el escenario sin esa restricción.

Estas cifras representan proyecciones del estudio económico y no pérdidas que ya se hayan materializado.

Transportistas advierten riesgo para la industria maquiladora

En Ciudad Juárez, representantes del sector transportista han expresado preocupación por las repercusiones que tendría concentrar el movimiento de mercancías en otros cruces internacionales.

Manuel Sotelo Suárez, representante de los transportistas, advirtió previamente que la eliminación de la carga comercial del puente Libre podría afectar las cadenas de suministro y elevar los costos de distribución de las empresas manufactureras.

La preocupación se extiende a la industria maquiladora de exportación, cuya operación depende de la movilidad constante de insumos, componentes y productos terminados entre las plantas establecidas en Ciudad Juárez y los mercados estadounidenses.

Organismos empresariales han insistido en la necesidad de ampliar la capacidad de otros puertos fronterizos antes de concretar la eliminación de las operaciones comerciales del puente Córdoba-Américas.

La controversia también incluye posibles consecuencias para el tránsito urbano, debido a que la redistribución del transporte pesado podría incrementar la circulación de tractocamiones en corredores carreteros próximos a zonas industriales y habitacionales.

Anuncio en ceremonia histórica de El Chamizal

La modernización fue mencionada durante el encuentro binacional celebrado este miércoles en El Chamizal, donde autoridades mexicanas y estadounidenses recordaron el 59 aniversario de la entrega física del territorio recuperado por México el 28 de octubre de 1967.

En la ceremonia participaron el presidente municipal Héctor Rafael Ortiz Orpinel; el alcalde de El Paso, Renard Johnson; representantes diplomáticos y funcionarios de la Comisión Internacional de Límites y Aguas.

El acontecimiento permitió recordar que la cooperación entre ambos países ha sido fundamental para resolver controversias territoriales y desarrollar proyectos de infraestructura compartida.

Ahora, casi seis décadas después de la restitución de El Chamizal, la relación fronteriza enfrenta un nuevo desafío relacionado con la transformación de uno de sus principales puertos internacionales.

Aunque la modernización promete mejorar las condiciones de movilidad y seguridad para miles de usuarios, el futuro de las operaciones comerciales permanece como uno de los principales puntos de controversia.

De concretarse el proyecto bajo las condiciones actualmente previstas, el puente Libre dejaría de funcionar como un cruce mixto de vehículos particulares y transporte comercial para concentrar sus operaciones en el movimiento de personas.

La decisión colocará a los gobiernos y organismos empresariales de Ciudad Juárez y El Paso ante la necesidad de gestionar alternativas que permitan mantener la competitividad logística de la región, en momentos en que el intercambio de mercancías continúa siendo uno de los principales motores de la economía fronteriza.

Related posts