Ciudad Juárez, Chih.- En medio del endurecimiento de la política migratoria estadounidense y del regreso constante de connacionales por la frontera norte, la diputada federal priista Paloma Domínguez Ugarte volvió a colocar presión política sobre el Gobierno Federal al exigir que la estrategia “México te Abraza” garantice una atención prioritaria y específica para mujeres deportadas, particularmente aquellas que regresan al país con hijos y en condiciones de vulnerabilidad.
La legisladora por Chihuahua planteó que la política de repatriación no debe limitarse a recibir, trasladar o registrar a quienes son devueltos desde Estados Unidos, sino incorporar mecanismos que permitan a las mujeres reconstruir su vida mediante acceso efectivo a empleo, vivienda, educación, servicios de salud, capacitación laboral y protección contra la violencia y la discriminación.
El planteamiento tiene además una lectura política, pues obliga a contrastar el discurso federal de atención integral con los resultados concretos que obtienen las mujeres una vez que abandonan los centros de recepción y enfrentan nuevamente condiciones económicas y sociales adversas en sus comunidades.
La propuesta de Domínguez Ugarte fue presentada originalmente como Punto de Acuerdo en la Cámara de Diputados el 4 de marzo de 2025, donde fue turnada a la Comisión de Asuntos Migratorios. En ella se solicita al Gobierno Federal garantizar la inclusión de una perspectiva de género en la ejecución de “México te Abraza” y priorizar a mujeres en situación de vulnerabilidad.
El señalamiento cobra relevancia porque la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum sostiene que la estrategia ya contempla atención diferenciada y perspectiva de género. En agosto de 2026, la Secretaría de Gobernación informó que el programa operaba en 14 entidades con la participación de 34 dependencias federales y que proporcionaba alojamiento, alimentación, atención médica y psicológica, traslados, vinculación laboral, educación e inclusión financiera.
El propio Gobierno Federal reportó que, entre el 20 de enero de 2025 y el 13 de agosto de 2026, fueron repatriados 271 mil 193 mexicanos, de los cuales 171 mil 508 ingresaron por vía terrestre y 99 mil 685 por vía aérea. Durante ese periodo, la estrategia acumuló más de 1 millón 567 mil servicios.
Entre esos apoyos, las autoridades federales informaron de más de 79 mil 700 atenciones médicas y psicológicas, la entrega de la Tarjeta Bienestar Paisano a más de 180 mil personas y atención jurídica, psicológica, de salud y contra la violencia para más de 22 mil 800 mujeres.
Ese dato abre precisamente el terreno de discusión política planteado por la diputada priista: si la estrategia ya reconoce la necesidad de atención diferenciada, el siguiente paso es determinar hasta qué punto esa asistencia se traduce en autonomía económica, vivienda estable, empleo y seguridad para las mujeres repatriadas.
Domínguez Ugarte propuso incorporar acciones afirmativas como acceso preferente a empleo, capacitación, apoyo psicológico y vivienda digna, además de reforzar la coordinación entre Federación, estados y municipios.
La exigencia tiene especial relevancia para entidades fronterizas como Chihuahua, debido a que las repatriaciones terrestres son canalizadas por estados como Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas, donde se concentra parte de la infraestructura federal de recepción.
Para Ciudad Juárez, el tema rebasa el debate legislativo. La frontera puede convertirse en el primer punto de contacto para mujeres que llegan después de una deportación y que, además del retorno forzado, pueden enfrentar separación familiar, pérdida de empleo, ausencia de vivienda o antecedentes de violencia.
La disputa política se coloca entonces en un terreno concreto: no sólo cuántas personas recibe México, sino qué ocurre con ellas después de cruzar la frontera.
Mientras el Gobierno Federal defiende que “México te Abraza” constituye el esquema más amplio de atención y reintegración implementado para connacionales repatriados, la legisladora del PRI busca que la perspectiva de género tenga mecanismos específicos que permitan medir si las mujeres realmente alcanzan independencia económica y condiciones de vida seguras.
La estrategia federal fue puesta en marcha el 20 de enero de 2025 y contempla acceso a programas sociales, empleo, transporte, afiliación temporal al IMSS y apoyos económicos para facilitar el traslado de las personas repatriadas a sus lugares de origen.
Con ese escenario, el planteamiento de Paloma Domínguez traslada el debate migratorio del simple recibimiento humanitario hacia una discusión de fondo: si el Estado mexicano está preparado no sólo para abrir los brazos a quienes regresan, sino para garantizar que las mujeres deportadas puedan comenzar de nuevo sin quedar atrapadas en pobreza, violencia o dependencia económica.
