Ciudad Juárez.— El campeonato conseguido por los Toros Bravos de la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez (UTCJ) en la Liga de Béisbol Paso del Norte trascendió el terreno de juego y se convirtió en una lección de unidad, compañerismo y fe, luego de que los jugadores entregaron el trofeo al rector Óscar Fidencio Ibáñez Hernández, quien destacó que detrás de los grandes logros nunca existe una sola persona, sino un equipo dispuesto a trabajar por el mismo objetivo.
Ante Luis Carlos Gutiérrez, director de Vinculación, y Jesús Pacheco Ramírez, jefe de Deportes y Cultura, integrantes del conjunto universitario hicieron entrega formal del campeonato obtenido tras imponerse en una cerrada serie final a los Potros de Samalayuca.
Fue precisamente el significado de ese trofeo lo que llevó al rector a centrar su mensaje en una idea que reiteró en diferentes momentos: hacer las cosas en equipo permite llegar más lejos que cualquier esfuerzo individual.
Ibáñez Hernández trasladó la enseñanza del diamante a la vida universitaria y profesional. Expuso que una de las mayores aportaciones del deporte es enseñar algo que difícilmente puede reproducirse en su totalidad dentro de un salón de clases: aprender a confiar en los demás, asumir una responsabilidad dentro de un grupo y comprender que el talento individual alcanza su verdadera dimensión cuando se pone al servicio de un objetivo colectivo.
El rector recurrió incluso a su propia historia deportiva. Recordó que fue campeón de fútbol soccer, fútbol americano, voleibol y béisbol, pero lejos de adjudicarse aquellos triunfos, reconoció que todos tuvieron un denominador común: fueron campeonatos conquistados junto a otros.
Y utilizó el propio béisbol para explicar su planteamiento.
Un batazo puede cambiar un partido, pero necesita corredores en las bases para convertirse en carreras; detrás del jugador que aparece en el momento decisivo existen compañeros que previamente hicieron su trabajo. Para Ibáñez Hernández, esa misma lógica funciona en una universidad, una maquiladora, un negocio o cualquier empresa: los resultados dependen de la capacidad de sumar talentos.
La reflexión adquirió especial significado frente a los nuevos campeones de la Liga Paso del Norte, quienes acababan de demostrarlo sobre el terreno.
Los Toros Bravos de la UTCJ conquistaron el campeonato de la categoría Libre B después de una serie de alta exigencia frente a Potros de Samalayuca. En el encuentro definitivo, los universitarios se impusieron 8 carreras por 7, en un duelo que mantuvo la tensión hasta los últimos momentos.
Dentro de esa conquista destacó Adrián Hernández, quien tuvo intervenciones determinantes con el bat durante la serie y respondió nuevamente cuando el equipo necesitaba producir carrera, actuación que lo convirtió en una de las figuras del campeonato. El cuerpo técnico también recibió reconocimiento con la designación de Jesús Téllez como Mánager del Año.
Pero frente al trofeo, el rector llevó el mensaje más allá del marcador.
Ibáñez Hernández incorporó también la fe como parte de esa construcción colectiva. Desde su convicción como creyente, señaló que existen acontecimientos difíciles de explicar únicamente desde las capacidades humanas y habló de Dios, de la unión, del servicio y de la importancia de fortalecer el espíritu para aspirar a mayores cosas.
La idea quedó ligada al mismo principio que había marcado su mensaje: cuando las personas se unen, sirven, creen y trabajan alrededor de una misma causa, las posibilidades de alcanzar resultados se multiplican.
También llamó a los jóvenes a cuidar sus talentos y capacidades, al considerar que las decisiones personales pueden fortalecerlos o terminar afectando aquello que han construido. En contraparte, planteó que alimentar la fe, el espíritu, la disciplina y los valores permite ampliar las metas personales y profesionales.
Así, el trofeo entregado al rector representó algo más que el campeonato obtenido por nueve jugadores dentro de un diamante.
Para la UTCJ significó la materialización de una enseñanza que el deporte dejó frente a sus propios estudiantes: puede existir un batazo decisivo y puede aparecer una figura en el momento crucial, pero ningún campeonato se construye solo.
Los Toros Bravos llevaron la copa a casa. Y frente a ella, el rector resumió el valor que quiso dejar a los universitarios: en el deporte, en las aulas y posteriormente en el mundo laboral, los grandes resultados se alcanzan cuando el talento individual aprende a jugar en equipo.
