En una noche cayó en Juárez la lluvia de siete semanas; alerta continúa para el jueves

Ciudad Juárez.- En cuestión de horas, Ciudad Juárez recibió una cantidad de lluvia equivalente a la que regularmente se acumula durante siete semanas, una tormenta que convirtió vialidades en corrientes de agua, derribó al menos 66 árboles, provocó el arrastre de alrededor de 70 vehículos y obligó a las corporaciones municipales a desplegar un amplio operativo de emergencia en distintos puntos de la ciudad.

El alcalde en funciones, Héctor Ortiz Orpinel, informó que, pese a la intensidad del fenómeno meteorológico registrado durante la noche del martes y madrugada de este miércoles, no se reportaron pérdidas humanas. Los principales problemas fueron inundaciones, encharcamientos, obstrucciones viales y acumulaciones de agua que limitaron la circulación en diferentes sectores.

La jornada dejó una ciudad bajo presión por el volumen de agua. Servicios Públicos reportó 50 árboles derribados en distintos sectores y otros 16 dentro de El Chamizal, mientras que elementos del Departamento de Bomberos participaron en el rescate y recuperación de 70 automóviles que fueron desplazados por las corrientes.

La Coordinación General de Seguridad Vial también desplegó personal durante la contingencia. Desde la tarde del martes se contabilizaron 172 servicios de Auxilio Vial, además de 12 intervenciones con grúa, mientras que 54 agentes auxiliaron directamente a conductores que quedaron varados o enfrentaron dificultades para movilizar sus unidades.

El balance refleja la dimensión de una tormenta que descargó en unas cuantas horas el equivalente a varias semanas de precipitación, saturando vialidades, sistemas de desagüe y zonas naturales de conducción de agua.

Las autoridades municipales mantienen trabajos para restablecer el flujo vehicular y permitir el desalojo continuo del agua acumulada en las calles.

La Coordinación Estatal de Protección Civil reportó además que Ciudad Juárez concentró durante el episodio meteorológico el mayor número de incidencias de emergencia en Chihuahua, principalmente por acumulaciones pluviales y fuertes ráfagas de viento. Entre los servicios atendidos se registraron inundaciones, árboles y postes caídos, cables desprendidos, un socavón y daños materiales.

Durante este miércoles, la tormenta que se esperaba alrededor del mediodía perdió intensidad antes de ingresar de lleno a la mancha urbana. El director general de Protección Civil Municipal, Sergio Rodríguez, informó que únicamente se registraron precipitaciones dispersas hacia el sur de Ciudad Juárez, principalmente desde el sector de la Puerta del Milenio.

Parte de esas precipitaciones cayó sobre la Sierra de Juárez y generó escurrimientos hacia el dique de La Montada, al poniente de la ciudad, por lo que comenzó un proceso de desfogue hacia vialidades de ese sector.

El suelo permanece con una elevada saturación de humedad después de las precipitaciones acumuladas durante las últimas semanas, condición que incrementa el riesgo de inundaciones rápidas aun cuando las próximas tormentas sean de menor intensidad. Protección Civil había advertido desde el martes que se esperaban acumulaciones importantes de agua debido a la duración de las precipitaciones y a la saturación previa del terreno.

Aunque algunos pronósticos meteorológicos particulares redujeron durante este miércoles la posibilidad inmediata de precipitaciones, el reporte oficial de Protección Civil mantiene para este jueves 24 de septiembre condiciones de inestabilidad en Ciudad Juárez.

El pronóstico municipal contempla una temperatura máxima cercana a los 26-27 grados centígrados, mínima de aproximadamente 18 grados, cielo mayormente nublado y posibilidades de lluvia que podrían ubicarse entre 40 y 60 por ciento, además de ráfagas de viento que pueden alcanzar alrededor de 45 kilómetros por hora.

A nivel estatal permanece también la vigilancia meteorológica debido a la interacción de una vaguada en altura, un canal de baja presión asociado al monzón mexicano y un frente frío localizado en el sur de Estados Unidos, sistemas que mantienen condiciones favorables para nuevas precipitaciones en la región fronteriza.

Así, después de una noche en la que Juárez recibió en horas la lluvia equivalente a siete semanas, la emergencia comienza a ceder, pero la ciudad permanece vulnerable: vialidades todavía húmedas, escurrimientos activos y un suelo saturado mantienen encendidas las alertas ante cualquier nueva tormenta.

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