Ciudad Juárez.- Ante el temor que comienza a extenderse en redes sociales y la posibilidad de que propietarios opten por sacrificar perros o gatos sospechosos de tener gusano barrenador, la Dirección de Atención y Bienestar Animal (DABA) lanzó una advertencia a la población: un animal infectado puede recibir tratamiento, recuperarse y no debe ser condenado a la eutanasia únicamente por presentar esta enfermedad.
Alma Arredondo, directora de DABA, llamó a evitar decisiones extremas provocadas por miedo o desinformación, luego de que en plataformas digitales surgieran inquietudes sobre posibles contagios y versiones que plantean el sacrificio de animales afectados como una medida de protección.
La funcionaria aseguró que la miasis provocada por el gusano barrenador es tratable mediante atención médico-veterinaria, por lo que detectar larvas en una lesión no representa automáticamente una sentencia de muerte para la mascota.
El llamado cobra relevancia ante la preocupación que genera la presencia del parásito, ya que el gusano barrenador puede afectar a animales de sangre caliente, incluidos perros y gatos, e incluso a seres humanos. Sin embargo, la infestación se produce cuando la mosca Cochliomyia hominivorax deposita huevos principalmente sobre heridas o lesiones abiertas; las larvas posteriormente invaden el tejido vivo.
Por ello, el temor a un supuesto contagio directo de un perro o gato hacia una persona no debe convertirse en motivo para abandonar o sacrificar mascotas. Las autoridades sanitarias concentran las medidas preventivas en la revisión de heridas, limpieza, desinfección, atención temprana y vigilancia de lesiones tanto en animales como en personas.
Arredondo puso como referencia el caso de un perro detectado con gusano barrenador en Samalayuca, el cual recibió atención y actualmente se encuentra recuperado, ejemplo que, señaló la dependencia, demuestra que la enfermedad puede controlarse cuando existe diagnóstico oportuno y tratamiento veterinario.
Hasta el momento, agregó la titular de DABA, no se ha detectado ningún caso de gusano barrenador dentro de la mancha urbana de Ciudad Juárez.
Este dato mantiene a la ciudad sin registros confirmados dentro de su zona urbana, pero las autoridades buscan anticiparse a otro riesgo: que el miedo provoque abandono, maltrato o sacrificios injustificados de animales ante la simple sospecha de una infestación.
La enfermedad no debe minimizarse. Sin atención oportuna, las larvas pueden destruir tejido, provocar lesiones profundas, infecciones secundarias y generar complicaciones graves que incluso pueden ocasionar la muerte del animal. Precisamente por ello, la respuesta debe ser atención veterinaria inmediata y no sacrificio improvisado.
DABA insistió en que cualquier perro o gato que presente una herida con larvas, secreciones, mal olor, daño progresivo en el tejido o una lesión que no cicatrice debe ser llevado con un médico veterinario para determinar el tratamiento correspondiente.
Las autoridades federales también establecen que la miasis por gusano barrenador tiene tratamiento y que la atención temprana es determinante para evitar complicaciones. En caso de detectar larvas en heridas de animales, el reporte puede realizarse ante las autoridades zoosanitarias para activar los protocolos de vigilancia.
La preocupación ahora no solamente se centra en impedir la propagación del parásito, sino en combatir una reacción social que podría convertirse en otro problema de bienestar animal.
El mensaje de DABA es contundente: encontrar gusano barrenador en una mascota no significa que deba morir. Puede ser atendida, recibir tratamiento y recuperarse.
Mientras Ciudad Juárez permanece sin casos detectados dentro de la mancha urbana, la dependencia pidió a los propietarios mantenerse vigilantes, revisar heridas de sus mascotas y acudir con profesionales ante cualquier sospecha, pero no convertir el miedo al gusano barrenador en una sentencia de muerte para perros y gatos.
