El alcalde Héctor Ortiz Orpinel rechazó que Ciudad Juárez enfrente un aumento de extorsiones y sostuvo que actualmente no existe una sola denuncia formal por este delito, al considerar que parte de la percepción generada podría obedecer a una confusión con fraudes telefónicos, una conducta distinta que sí continúa siendo atendida por las autoridades.
Ciudad Juárez.– Frente a versiones que apuntan a un incremento de extorsiones en la frontera, el presidente municipal Héctor Ortiz Orpinel descartó que este delito mantenga presencia activa en Ciudad Juárez y aseguró que los registros oficiales no reportan denuncias por este concepto.
El alcalde sostuvo que la extorsión se mantiene contenida y que, hasta el momento, no existen elementos formales que permitan sostener que este fenómeno delictivo haya registrado un repunte en la ciudad.
Ortiz Orpinel consideró que parte de la información que circula puede estar mezclando dos conductas distintas: la extorsión y el fraude telefónico.
Mientras la extorsión implica amenazas, intimidación o presión directa para obligar a una persona a entregar dinero o bienes, el fraude telefónico suele operar mediante engaños, llamadas falsas, suplantación de identidad o historias fabricadas con el propósito de obtener recursos económicos.
De acuerdo con el presidente municipal, este segundo tipo de conducta sí ha requerido atención de las autoridades, pero no debe contabilizarse automáticamente como extorsión.
La precisión cobra relevancia porque ambos delitos generan alarma entre la población y pueden provocar una percepción de inseguridad mayor cuando no se diferencian correctamente en los registros o en la información difundida públicamente.
Ortiz Orpinel insistió en que, a la fecha, las autoridades municipales no cuentan con una sola denuncia formal por extorsión en Ciudad Juárez.
El señalamiento representa una postura contundente frente a cualquier dato que sugiera un crecimiento del delito, aunque también coloca en el centro la importancia de la denuncia ciudadana para construir estadísticas confiables y detectar cualquier cambio en el comportamiento criminal.
El alcalde señaló que las estrategias de seguridad y vigilancia continuarán con el objetivo de evitar que este delito vuelva a convertirse en una amenaza para comerciantes, empresarios o familias juarenses.
La extorsión ha sido históricamente uno de los delitos que mayor presión genera sobre la actividad económica y la tranquilidad social, debido a que puede operar mediante amenazas presenciales, telefónicas o digitales.
Por ello, mantener los niveles de contención exige vigilancia permanente, coordinación policial y capacidad para detectar rápidamente cualquier intento de reorganización de grupos dedicados a este tipo de prácticas.
La administración municipal sostiene que, por ahora, el escenario en Juárez no corresponde a una crisis de extorsiones y que las incidencias detectadas están relacionadas principalmente con modalidades de fraude telefónico.
El reto para las autoridades será mantener esa condición y evitar que la ausencia actual de denuncias derive en una disminución de las medidas preventivas, particularmente ante delitos que pueden modificar rápidamente sus mecanismos de operación.
Por el momento, Ortiz Orpinel mantiene la postura de que la extorsión no registra presencia formal en Ciudad Juárez, mientras los esfuerzos de seguridad continúan enfocados en conservar la contención y atender los fraudes que sí son reportados por la ciudadanía.
