Miguel Mendoza advirtió que la propuesta impulsada por la regidora Marbel Valenzuela deberá analizarse en comisiones, abrirse a la participación ciudadana y cumplir con el procedimiento reglamentario antes de ser autorizada por el Ayuntamiento.
Ciudad Juárez.– La reforma al Reglamento de Bienestar Animal no podrá construirse mediante reuniones privadas ni avanzar al margen del escrutinio público, debido a que deberá cumplir con un proceso institucional de análisis, transparencia y participación ciudadana antes de ser sometida a votación del Cabildo.
El secretario del Ayuntamiento, Miguel Mendoza, estableció que la propuesta promovida por la coordinadora de la Comisión de Gobernación, Marbel Valenzuela, tendrá que revisarse formalmente en las comisiones edilicias, pasar por la reunión previa y posteriormente presentarse ante el pleno para su eventual autorización.
La postura surgió después de la controversia generada por una mesa de trabajo convocada a puerta cerrada con regidores y funcionarios municipales para analizar modificaciones a la reglamentación relacionada con la protección y el bienestar de los animales.
El encuentro provocó inconformidad luego de que representantes de medios de comunicación fueran retirados del lugar bajo el argumento de que se trataba de una reunión privada, pese a que la discusión estaba vinculada con una disposición normativa de interés colectivo.
Mendoza rechazó que un ordenamiento municipal sea elaborado en la opacidad y señaló que los trabajos preliminares también deben darse a conocer, principalmente cuando las modificaciones pueden generar obligaciones para propietarios de mascotas, autoridades, asociaciones protectoras y ciudadanía en general.
El funcionario explicó que las reformas reglamentarias requieren tiempos técnicos y jurídicos para identificar necesidades, corregir disposiciones, revisar su redacción y evitar contradicciones con otras normas municipales o estatales.
Sin embargo, aclaró que esos procedimientos internos no eliminan la obligación de informar a la comunidad ni justifican que la discusión sea restringida, debido a que la transparencia constituye un principio indispensable en la construcción de cualquier política pública.
La Secretaría del Ayuntamiento revisará la propuesta cuando sea presentada formalmente, con el objetivo de verificar que cumpla con los requisitos legales, administrativos y de técnica normativa necesarios para llegar al Cabildo.
El proyecto deberá incluir una exposición clara de las problemáticas que pretende resolver, las atribuciones de las dependencias responsables, las posibles sanciones y los mecanismos de aplicación y vigilancia.
La controversia aumentó después de que el regidor Antonio Domínguez Alderete cuestionó la exclusión de periodistas, colectivos animalistas y ciudadanos, al considerar que la reforma no debía discutirse sin observadores externos ni participación social.
Ante estas críticas, Mendoza sostuvo que las necesidades que dan origen a una modificación reglamentaria provienen directamente de la población, por lo que las opiniones ciudadanas deben incorporarse durante el proceso de análisis.
La participación de asociaciones animalistas, especialistas, rescatistas y propietarios de mascotas permitiría conocer las condiciones reales que enfrenta Ciudad Juárez, entre ellas el abandono de animales, la proliferación de perros en las calles, el maltrato, la falta de esterilización y las dificultades para aplicar sanciones.
El secretario indicó que cualquier inconformidad o queja relacionada con la forma en que se desarrollaron los trabajos deberá ser revisada y atendida por las instancias municipales correspondientes una vez que sea presentada oficialmente.
También recordó que las autoridades están obligadas a responder las solicitudes de acceso a la información pública, ya que el incumplimiento puede generar responsabilidades y sanciones administrativas.
La propuesta de Marbel Valenzuela busca alcanzar la autorización de un reglamento actualizado en materia de Bienestar Animal; no obstante, antes de llegar al pleno deberá superar el análisis de las comisiones y garantizar que su elaboración no se limite a acuerdos internos entre funcionarios.
La Secretaría del Ayuntamiento mantendrá vigilancia sobre el procedimiento para que la adecuación reglamentaria avance con legalidad, publicidad de los actos y apertura a las voces ciudadanas.
La discusión sobre el bienestar animal dejó así de ser únicamente un debate sobre el contenido de la norma y se convirtió también en una exigencia de transparencia sobre la manera en que se toman las decisiones públicas en el Gobierno Municipal.
