Antonio Domínguez arremete contra la coordinadora de Gobernación por cerrar una mesa de trabajo a medios, ciudadanos y animalistas; advierte que el dictamen no será aprobado “nada más por votar”
Ciudad Juárez.– La coordinadora de la Comisión de Gobernación, Marbel Valenzuela, fue señalada por intentar avanzar “en lo oscurito” las modificaciones al Reglamento de Bienestar Animal, luego de convocar a una mesa de trabajo a puerta cerrada dentro de un recinto público y ordenar que representantes de medios de comunicación fueran retirados del lugar.
La decisión provocó la molestia del regidor de Morena, Antonio Domínguez Alderete, quien arremetió contra la forma en que fue conducida la reunión y cuestionó que un asunto de interés colectivo fuera discutido sin la presencia de periodistas, organizaciones animalistas y ciudadanos.
“Lo que es público no se puede hacer en privado”, sentenció el edil, al considerar que no existe ninguna justificación para mantener bajo reserva una discusión relacionada con las obligaciones de las autoridades, la protección de los animales y las responsabilidades de sus propietarios.
Domínguez explicó que la reunión fue presentada como una mesa de trabajo para analizar las reformas al Reglamento de Bienestar Animal, un ordenamiento que lleva varios meses detenido y que, pese a su relevancia, no ha logrado avanzar hacia su aprobación definitiva.
Sin embargo, indicó que al llegar tuvo conocimiento de que la sesión se desarrollaría a puerta cerrada por decisión de la coordinadora de Gobernación, situación con la que manifestó abiertamente su desacuerdo.
“Los temas públicos cada vez deben ser más públicos. No tenemos nada que esconder ni nada que ocultar”, expresó el regidor, quien sostuvo que la modificación del reglamento debe realizarse de frente a la ciudadanía y con la participación de los sectores involucrados.
La tensión aumentó cuando Yareth González, asesora de Marbel Valenzuela, comenzó a sacar a representantes de los medios de comunicación de lo que los organizadores denominaron una “mesa de trabajo privada”, pese a que la actividad se efectuaba dentro de instalaciones municipales.
El regidor cuestionó que se pretendiera restringir el acceso a un encuentro relacionado con la elaboración de disposiciones públicas que tendrán efectos directos sobre familias, asociaciones protectoras, rescatistas, propietarios de animales y dependencias municipales.
“Es un reglamento que se está modificando para beneficio de las familias juarenses y para el bienestar animal de nuestra comunidad. Hacerlo privado no cambia nada; únicamente habla de la coordinadora”, manifestó.
Domínguez sostuvo que la reunión resultó además improductiva, debido a que la comisión no fue formalmente instalada y, en consecuencia, no existieron condiciones jurídicas ni administrativas para validar acuerdos.
Precisó que, al no tratarse de una sesión deliberativa oficial, cualquier avance deberá ser nuevamente presentado, discutido y sometido a consideración durante una reunión formal de la Comisión de Gobernación.
“Hoy no se acordó nada porque no era una comisión deliberativa. Las comisiones no se instalaron y los acuerdos no son válidos. Es ocioso, porque en la próxima comisión se va a volver a discutir todo lo que hoy se discutió”, afirmó.
El morenista cuestionó entonces cuál era el objetivo de excluir a la prensa y a la ciudadanía, si los temas necesariamente tendrán que regresar a una sesión pública para adquirir validez.
“¿Cuál era el punto de hacerla en secreto?”, lanzó el edil al advertir que el procedimiento elegido por Valenzuela no sólo genera sospechas políticas, sino que retrasa aún más la actualización del reglamento.
Domínguez consideró que mantener reuniones privadas sobre asuntos de interés municipal representa un mal hábito dentro del servicio público y contradice los principios de transparencia, máxima publicidad y rendición de cuentas que deben regir el funcionamiento del Ayuntamiento.
“La vida pública de un servidor público cada vez debe ser más pública: su actuar, sus acciones, su trabajo y sus formas de accionar. Hacer una reunión privada es ocioso, no tiene sentido”, declaró.
El regidor anticipó que la coordinadora deberá convocar nuevamente a una sesión formal, donde el proyecto tendrá que ser revisado frente a quienes deseen participar, plantear dudas o formular propuestas.
También lanzó una advertencia ante la posibilidad de que Marbel Valenzuela pretenda presentar posteriormente como definitivo el documento discutido a puerta cerrada.
“Si la regidora Marbel Valenzuela busca que cuando presente el Reglamento de Bienestar Animal se vote nada más por votar, no va a ser sencillo”, advirtió.
Agregó que durante la próxima reunión podrían acudir agrupaciones animalistas, vecinos y ciudadanos interesados en conocer el contenido de las reformas, por lo que la discusión tendrá que abrirse nuevamente.
“Ahí van a ir seguramente animalistas y vecinos que tengan preguntas, dudas y propuestas, y se va a volver a discutir”, aseguró.
Domínguez insistió en que la falta de apertura no permitió avanzar en la construcción de consensos y únicamente generó inconformidad alrededor de un reglamento que requiere atención urgente.
Las reformas al Reglamento de Bienestar Animal buscan establecer disposiciones sobre cuidado responsable, prevención del maltrato, actuación de las autoridades y mecanismos de protección para animales domésticos y comunitarios.
No obstante, el proceso permanece entrampado desde hace meses entre revisiones, observaciones y falta de acuerdos dentro de las comisiones edilicias.
La polémica por la reunión privada añade ahora un nuevo capítulo al retraso legislativo municipal y coloca bajo cuestionamiento la conducción de Marbel Valenzuela al frente de la Comisión de Gobernación.
Para Antonio Domínguez, intentar resolver un tema de interés colectivo lejos del escrutinio público no sólo es una práctica equivocada, sino una maniobra inútil, debido a que cualquier dictamen tendrá que regresar obligatoriamente a una sesión pública antes de ser sometido a votación.
“Más allá de que es un mal hábito manejar temas públicos en privado, es además ocioso porque no se avanza”, concluyó.
