La Secretaría de Seguridad Pública Municipal dividirá las funciones de la Comisión de Honor y Justicia y creará la Dirección de Desarrollo Policial y Régimen Disciplinario, con el objetivo de construir un expediente integral de cada agente desde su ingreso a la academia hasta su retiro.
Ciudad Juárez, Chih.– Por instrucción derivada de la estrategia nacional de seguridad pública, Ciudad Juárez creará una nueva estructura interna para registrar, evaluar y dar seguimiento permanente a todos los policías municipales desde el momento en que ingresen como cadetes y hasta que concluyan definitivamente su carrera dentro de la corporación.
El secretario de Seguridad Pública Municipal, César Omar Muñoz Morales, informó que las funciones actualmente concentradas en la Comisión de Honor y Justicia serán reorganizadas en dos áreas: una encargada de investigar y sancionar las conductas indebidas de los agentes y otra responsable de supervisar toda su trayectoria profesional.
La nueva Dirección de Desarrollo Policial y Régimen Disciplinario concentrará información sobre ingreso, formación, evaluaciones, desempeño, ascensos, documentación, reconocimientos, sanciones, cambios de adscripción y retiro de cada integrante de la Policía Municipal.
Muñoz Morales explicó que el propósito es evitar que el historial de los elementos permanezca disperso en expedientes administrativos de Recursos Humanos, donde actualmente se registra parte de la información sin una perspectiva especializada en carrera policial.
El nuevo modelo permitirá conocer de manera integral quién es cada agente, cómo ingresó a la corporación, qué cursos ha realizado, cuáles han sido sus resultados, si cuenta con evaluaciones vigentes, qué sanciones ha recibido y bajo qué condiciones abandonó el servicio.
El seguimiento se iniciará desde que una persona sea aceptada como cadete de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y comience su formación en la academia.
A partir de ese momento se abrirá un expediente profesional que deberá acompañarla durante toda su permanencia en la institución.
El registro incluirá los procesos de reclutamiento, selección, formación inicial, ingreso, capacitación, evaluación, permanencia y promoción, etapas que forman parte del Servicio Profesional de Carrera Policial establecido en el marco nacional de seguridad pública.
La nueva Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, publicada en julio de 2025, mantiene la obligación de coordinar la profesionalización, la carrera policial, el régimen disciplinario y los registros nacionales del personal perteneciente a las instituciones de seguridad.
A nivel federal opera el Registro Nacional de Personal de Seguridad Pública, integrado dentro de los sistemas nacionales de información y utilizado para identificar y dar seguimiento a quienes forman o han formado parte de corporaciones policiales del país.
Muñoz Morales señaló que la creación de estas áreas responde a una estrategia aplicada en distintas corporaciones del país para mejorar la trazabilidad del personal policial y alimentar los bancos nacionales de información.
La reorganización separará claramente las funciones administrativas y disciplinarias.
Una coordinación estará encargada de investigar faltas, integrar procedimientos y determinar las sanciones correspondientes contra los agentes que incumplan sus obligaciones.
La segunda dará seguimiento a la carrera completa de cada policía, desde su incorporación como cadete hasta su jubilación, separación, renuncia o baja definitiva.
Esta división busca evitar que la misma oficina concentre la vigilancia del desarrollo profesional y la resolución de los procedimientos disciplinarios.
También permitirá identificar con mayor precisión si un elemento se encuentra en condiciones de ascender, cambiar de grado o acceder a mejores responsabilidades dentro de la corporación.
La Comisión de Honor y Justicia continuará atendiendo los casos en los que exista una posible falta administrativa o una conducta contraria a los reglamentos internos.
Sin embargo, la Dirección de Desarrollo Policial y Régimen Disciplinario deberá construir un sistema de seguimiento permanente, no solamente intervenir cuando un agente sea denunciado o incurra en alguna irregularidad.
Uno de los objetivos de la nueva dirección será ordenar los procesos de promoción y ascenso dentro de la Policía Municipal.
Muñoz Morales explicó que la administración trabaja en un programa de dignificación policial para que los elementos entreguen su documentación, regularicen sus expedientes y puedan subir de grado.
El ascenso representa para los agentes la posibilidad de obtener un mejor salario, una posición superior dentro de la estructura y mayores oportunidades de desarrollo profesional.
No obstante, la promoción deberá sustentarse en la preparación académica, la antigüedad, el desempeño, los resultados de evaluaciones y el cumplimiento de los requisitos establecidos.
La nueva área verificará que cada expediente cuente con los documentos necesarios y permitirá detectar rezagos, inconsistencias o información faltante.
El objetivo es que los ascensos no dependan de decisiones improvisadas o expedientes incompletos, sino de procedimientos formales vinculados con la carrera policial.
Dentro del sistema nacional, la profesionalización contempla procesos de formación inicial, actualización, especialización, evaluación del desempeño y desarrollo de competencias de los integrantes de las instituciones de seguridad.
El seguimiento nacional también busca evitar que un policía dado de baja en una corporación por una conducta grave pueda ingresar a otra institución sin que sus antecedentes sean detectados.
Muñoz Morales explicó que el historial del elemento deberá mantenerse actualizado aun después de que concluya su relación laboral con la Secretaría.
Cuando un agente se retire en condiciones normales, su expediente reflejará la trayectoria, los años de servicio y la causa de separación.
Pero si es dado de baja por una falta grave, incumple los requisitos de permanencia o pierde la certificación necesaria para desempeñar funciones policiales, esa información deberá quedar registrada.
El banco nacional de datos permite a las autoridades consultar antecedentes institucionales antes de autorizar el ingreso o reingreso de una persona a otra corporación de seguridad.
El Registro Nacional de Personal de Seguridad Pública contempla mecanismos de identificación y claves individualizadas para el personal, con el propósito de mantener control sobre quienes integran las instituciones policiales.
La medida pretende cerrar espacios a la rotación irregular de agentes entre municipios o estados, principalmente cuando existen antecedentes disciplinarios, bajas injustificadas o incumplimientos en las evaluaciones.
Para operar la nueva dirección se contempla la contratación o incorporación de personal especializado, entre ellos abogados, psicólogos y profesionistas de otras áreas.
Los abogados participarán en la integración de expedientes, revisión de procedimientos, análisis normativo y seguimiento de los asuntos vinculados con la situación laboral y disciplinaria de los policías.
Los psicólogos intervendrán en procesos de evaluación, acompañamiento y análisis de las condiciones emocionales del personal, debido al nivel de presión y riesgo que implica la función policial.
También podrán colaborar en la detección de factores que afecten el desempeño, la disciplina o la estabilidad del agente.
La intención es que el seguimiento no se limite a revisar documentos, sino que incluya la evolución profesional y humana del policía.
Muñoz Morales sostuvo que actualmente parte de esta información es administrada por Recursos Humanos, pero sin el enfoque técnico y operativo que requiere una institución de seguridad.
La nueva dirección deberá coordinarse con las áreas de academia, control de confianza, asuntos internos, recursos humanos y mandos operativos para mantener actualizados los registros.
El secretario afirmó que la creación de la nueva estructura permitirá observar la trayectoria completa de cada elemento, no solamente los momentos en que enfrenta un procedimiento.
Cada cambio deberá incorporarse al expediente: cursos realizados, evaluaciones aprobadas, reconocimientos, incapacidades, ascensos, sanciones, adscripciones y resultados de desempeño.
De esta manera, la corporación podrá identificar qué policías cumplen con los perfiles requeridos, quiénes necesitan capacitación y quiénes presentan antecedentes que deban ser revisados.
El sistema también servirá para planear promociones, fortalecer áreas operativas y cubrir mandos con elementos que cuenten con preparación y experiencia comprobable.
La Estrategia Nacional de Seguridad Pública 2024-2030 contempla el fortalecimiento, la coordinación y la profesionalización de las instituciones de seguridad como componentes necesarios para mejorar sus capacidades.
Muñoz Morales indicó que la nueva coordinación se encuentra próxima a crearse formalmente, aunque todavía deberán definirse su estructura, atribuciones, plantilla y mecanismos de operación.
Con la división de funciones, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal busca transformar el modelo de control interno.
Por un lado, se mantendrá una instancia con capacidad para investigar y sancionar abusos, indisciplina, incumplimientos y conductas contrarias a la función policial.
Por otro, se establecerá una dirección enfocada en el crecimiento profesional, seguimiento laboral y control del historial de los integrantes.
El reto será garantizar que ambas áreas funcionen con independencia, compartan información y eviten duplicar procedimientos.
La Dirección de Desarrollo Policial y Régimen Disciplinario deberá convertirse en el archivo central de la vida institucional de cada policía municipal.
Esto permitirá determinar con mayor certeza quiénes están preparados para ascender, quiénes requieren actualización y quiénes dejaron la corporación bajo circunstancias que les impiden regresar a otra institución de seguridad.
La creación de la dirección colocará a Ciudad Juárez dentro del proceso nacional de homologación de registros, carrera policial y régimen disciplinario.
El Gobierno federal ha impulsado la coordinación de estos mecanismos para que las corporaciones municipales, estatales y federales compartan criterios y mantengan información actualizada sobre sus integrantes.
El objetivo es que el historial de un policía no desaparezca cuando cambie de municipio, estado o institución.
Cada ingreso, ascenso, sanción o baja deberá formar parte de una trayectoria verificable, lo que permitiría cerrar espacios a la infiltración, la impunidad interna y el reingreso irregular de elementos separados por conductas graves.
Para la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, la reorganización representa un cambio de fondo: los policías ya no serán observados únicamente cuando cometan una falta, sino durante toda su carrera.
Desde el primer día como cadetes y hasta el momento de su retiro, su preparación, conducta y desempeño quedarán bajo seguimiento institucional.
La nueva dirección deberá garantizar que esa información sirva tanto para sancionar a quienes incumplan como para reconocer y promover a los agentes que mantengan una carrera profesional, disciplinada y acorde con las exigencias de la seguridad pública.
