Cruz ordena exigir engomado ecológico a quien cometa una infracción vial.

Ciudad Juárez.– En un intento por frenar la circulación de unidades contaminantes y cerrar el paso a la tolerancia en el cumplimiento ambiental, el presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar instruyó a los elementos de Seguridad Vial a exigir el engomado ecológico a todo vehículo que cometa una infracción, medida con la que la administración local busca reforzar la vigilancia sobre automotores que contribuyen al deterioro de la calidad del aire en la ciudad.

El alcalde dejó en claro que no se trata de una “cacería” contra los conductores, sino de la aplicación puntual de una obligación ya establecida, que durante mucho tiempo se pidió de forma irregular. Bajo este nuevo criterio operativo, la autoridad vial deberá incorporar la revisión del engomado ecológico como parte del procedimiento cuando una unidad incurra en faltas al reglamento, especialmente en un contexto donde el transporte sigue bajo observación por su impacto en las emisiones urbanas.

La advertencia fue lanzada durante el acto en el que el Municipio recibió una unidad eléctrica destinada a medir las emisiones de los camiones, herramienta que fortalecerá la capacidad técnica para detectar vehículos ostensiblemente contaminantes. Con ello, la autoridad municipal pretende pasar de una supervisión dispareja a un esquema más firme de inspección ambiental, apoyado en tecnología y en una política de mayor exigencia administrativa.

Pérez Cuéllar reconoció que, aunque portar el engomado ecológico es obligatorio, en la práctica no siempre se solicitaba cuando se registraban violaciones al reglamento vial. Esa inconsistencia, admitió, debilitaba el cumplimiento de la norma y restaba eficacia a los esfuerzos por mejorar las condiciones ambientales en una ciudad donde el parque vehicular, el transporte de carga y los camiones de servicio representan un foco permanente de preocupación.

La nueva directriz busca corregir precisamente esa omisión. A partir de ahora, cada infracción servirá también como punto de revisión para verificar si la unidad cumple con este requisito ambiental. En términos de gestión pública, la decisión articula dos frentes de control: la vigilancia vial y la fiscalización ecológica, con el objetivo de elevar la presión sobre propietarios y operadores para que mantengan sus vehículos en condiciones adecuadas de funcionamiento.

En su mensaje, el presidente municipal subrayó que la mejora de la calidad del aire no será posible mientras no se normalice el cumplimiento de estas obligaciones. La exigencia del engomado, dijo en esencia, debe dejar de verse como un trámite secundario y asumirse como un deber vinculado a la salud pública, al control de emisiones y a la responsabilidad compartida sobre el entorno urbano.

La puesta en marcha del vehículo eléctrico para medir emisiones añade un componente técnico relevante a esta estrategia. Su operación permitirá identificar con mayor precisión a los camiones que rebasen parámetros aceptables de contaminación, generando evidencia para orientar revisiones, correcciones mecánicas y eventuales ajustes en la supervisión de unidades que circulan en condiciones inadecuadas.

Con esta decisión, el Municipio manda una señal de endurecimiento institucional frente a una problemática que impacta de forma directa la vida diaria de los juarenses. La orden no implica retenes generalizados ni operativos indiscriminados, pero sí establece un criterio más estricto: quien cometa una infracción deberá también acreditar que cumple con las disposiciones ecológicas vigentes.

En una frontera donde la discusión sobre movilidad, transporte y medio ambiente gana cada vez más peso en la agenda pública, la determinación del Gobierno Municipal coloca el cumplimiento del engomado ecológico como una pieza clave de la política preventiva. El mensaje es concreto: no habrá persecución, pero tampoco más margen para ignorar una obligación que incide en el aire que respira la ciudad.

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