Ciudad Juárez.- La rickettsiosis volvió a encender las alarmas en el municipio luego de que autoridades confirmaran una nueva defunción asociada a esta enfermedad, con lo que la cifra de fallecimientos subió de siete a ocho casos, en un escenario que exhibe una letalidad superior al 53 por ciento frente a los 15 casos sospechosos reportados hasta ahora.
El dato fue dado a conocer con visible preocupación por el director de Ecología del Municipio, César Díaz, quien advirtió que el problema no sólo radica en la presencia de la enfermedad, sino en la cadena de factores de riesgo que siguen reproduciéndose en los hogares y que, combinados con un diagnóstico tardío, elevan drásticamente la posibilidad de desenlaces fatales.
De acuerdo con la información oficial, aunque el número de casos sospechosos permanece en 15, la cifra de muertes aumentó en las últimas horas, lo que coloca a la ciudad en un panorama delicado por el nivel de mortalidad asociado a esta infección transmitida por garrapatas. La autoridad subrayó que, en muchos casos, los síntomas iniciales pueden confundirse con un cuadro gripal o un resfriado común, situación que retrasa la atención médica oportuna y compromete la evolución del paciente.
César Díaz expuso que entre los factores que propician la aparición y propagación de la rickettsiosis se encuentran la suciedad en los domicilios, el manejo inadecuado de mascotas, la acumulación de tiliches y la falta de fumigación, condiciones que generan un entorno favorable para la proliferación del vector transmisor.
Ante este escenario, hizo un llamado urgente a madres, padres de familia y adultos responsables del hogar para reforzar las medidas de higiene, vigilar de manera permanente a las mascotas y evitar minimizar síntomas como fiebre o malestar general, especialmente en menores de edad que conviven con perros u otros animales en espacios de riesgo.
El funcionario insistió en que uno de los errores más graves ha sido asumir que los primeros signos clínicos corresponden a padecimientos menores y optar por la automedicación, cuando lo procedente es acudir de inmediato a valoración médica para obtener un diagnóstico certero y activar tratamiento en tiempo.
La advertencia ocurre en medio de una creciente preocupación sanitaria, ya que cada muerte confirmada por rickettsiosis no sólo refleja la agresividad del padecimiento, sino también las debilidades en la prevención doméstica y en la detección temprana de una enfermedad que puede avanzar rápidamente hasta convertirse en una sentencia mortal.
