Ciudad Juárez.– La rickettsia volvió a mostrar su rostro más cruel en Ciudad Juárez. Siete personas han perdido la vida a causa de esta enfermedad, en un contexto que ya coloca a la ciudad en foco rojo sanitario, con 52 casos probables y 12 confirmados, según datos de la Jurisdicción Sanitaria dados a conocer por el director de Ecología del Municipio, César Díaz. La alarma crece aún más al revelarse que entre las víctimas hay adolescentes de entre 12 y 15 años.
La cifra no solo refleja una contingencia de salud pública, sino una realidad que golpea con dureza a sectores vulnerables, donde las condiciones de insalubridad, el acumulamiento de basura, los tiliches y la presencia de animales en situación de calle han generado un entorno propicio para la propagación del vector transmisor. Detrás de cada caso confirmado aparece el mismo patrón: patios descuidados, focos de infección y un riesgo epidemiológico que avanza en silencio hasta convertirse en tragedia.
César Díaz explicó que las autoridades municipales trabajan de manera coordinada para intervenir de forma más precisa en los puntos donde se detectan condiciones de riesgo. Sin embargo, la dimensión del problema ya dejó al descubierto una presión creciente sobre las acciones preventivas y de control sanitario que deben reforzarse de inmediato.
Como parte de esa respuesta, la Dirección de Ecología ha realizado hasta ahora 5 mil 789 fumigaciones en distintos sectores de la ciudad. A ello se suma la intervención en 56 escuelas, mientras otras 50 permanecen pendientes, lo que refleja que la cobertura todavía enfrenta rezagos frente a una amenaza que no da tregua.
Además, durante esta semana se contempla la atención de alrededor de 520 domicilios, principalmente en horario vespertino, con el fin de ampliar el alcance de la campaña. La estrategia busca contener la exposición de más familias a una enfermedad infecciosa que, cuando no se detecta y atiende a tiempo, puede escalar rápidamente hasta desenlaces fatales.
En términos de información general, la rickettsia representa un evento de vigilancia epidemiológica delicado, ya que su presencia suele estar vinculada a contextos de marginación sanitaria, deficiente control ambiental y convivencia con fauna portadora del vector. Cuando la enfermedad comienza a cobrar vidas, el problema deja de ser aislado y se convierte en una señal de crisis en salud comunitaria.
El funcionario municipal lanzó además un llamado a la población para que reporte posibles focos de riesgo y, en caso de contratar fumigaciones, recurra solo a empresas profesionales, ya que una intervención deficiente puede dejar activa la cadena de transmisión y prolongar el peligro en las colonias.
Con siete defunciones confirmadas, menores entre las víctimas y decenas de casos bajo observación, Ciudad Juárez enfrenta hoy una amenaza que avanza entre patios abandonados, basura acumulada y omisiones que terminan costando vidas. La rickettsia ya dejó de ser una advertencia y se convirtió en una emergencia que sacude a la frontera.
