Ciudad Juárez, Chih.— Con la intención de prevenir una nueva emergencia como la ocurrida en junio de 2025 en el norponiente de la ciudad, la Dirección General de Protección Civil trabaja en el reforzamiento de infraestructura hidráulica ubicada aguas arriba, particularmente en la presa Pico del Águila 2 y en la presa número 2, informó su titular, Sergio Rodríguez, al advertir que el objetivo es contener y regular el flujo de las corrientes pluviales que bajan desde la sierra hacia zonas habitadas.
El funcionario explicó que estas acciones buscan reducir el riesgo de inundaciones severas en sectores vulnerables de Ciudad Juárez, luego de que el año pasado una tormenta intensa provocó afectaciones de consideración en viviendas, vialidades y automóviles, además de obligar a cuerpos de emergencia a realizar rescates de personas que quedaron atrapadas por el agua al interior de sus casas.
Rodríguez señaló que los trabajos actuales forman parte de una estrategia preventiva para impedir que se repita un escenario similar al registrado el pasado mes de junio, cuando las precipitaciones descargadas en la zona serrana descendieron con fuerza hacia colonias del norponiente, provocando una situación crítica para decenas de familias.
De acuerdo con lo expuesto por el director de Protección Civil, una de las prioridades es fortalecer las estructuras que no habían quedado completamente concluidas, a fin de que puedan funcionar de manera más eficiente frente a futuros escurrimientos de gran intensidad.
“Se está reforzando para evitar este tipo de situaciones”, indicó el funcionario al referirse a las obras que se desarrollan en la presa Pico del Águila 2 y en la presa número 2.
Precisó que el propósito principal es que, en caso de registrarse nuevas descargas pluviales en la sierra, el agua no descienda de manera tan agresiva hacia la mancha urbana, sino que pueda ser retenida temporalmente y liberada de forma gradual, permitiendo a las autoridades reaccionar con mayor margen de maniobra.
“El propósito es reforzarla. Recordamos que no estaba totalmente concluida, así que se sigue trabajando. Me parece que una de ellas, la presa número 2, ya está terminada, al igual que Pico del Águila también ya está en un 90 por ciento; esto ayuda a que si tenemos este tipo de descargas pluviales en la sierra, este tipo de corriente no baje tan agresiva, se retenga y vaya bajando gradualmente y nos dé la posibilidad, sobre todo, de hacer una estrategia en caso de que sí se requiera”, detalló.
La explicación del funcionario cobra relevancia a partir de los antecedentes recientes que dejaron en evidencia la vulnerabilidad de varios sectores del poniente de la ciudad ante lluvias extraordinarias, particularmente en colonias asentadas en zonas de riesgo o cercanas a cauces naturales de escurrimiento.
Como contexto, durante junio de 2025 una lluvia intensa registrada en el norponiente de Ciudad Juárez derivó en severas inundaciones que afectaron a más de 60 viviendas, principalmente en las colonias Fronteriza, La Montada y Felipe Ángeles, donde la fuerza del agua sorprendió a familias enteras y puso en riesgo tanto su patrimonio como su integridad física.
En algunos puntos, la acumulación pluvial alcanzó hasta metro y medio de altura, generando anegamientos de gran magnitud, daños materiales en inmuebles, automóviles atrapados y afectaciones a la infraestructura urbana.
Uno de los incidentes más delicados derivados de aquella contingencia fue la formación de un socavón en una vialidad cercana a la calle Mauricio Corredor, lo que agravó las condiciones de movilidad y elevó el nivel de peligro en la zona durante y después de la tormenta.
Además de las pérdidas materiales, la emergencia obligó a la intervención inmediata de los cuerpos de rescate. El Departamento de Bomberos efectuó cinco rescates, entre ellos el de tres personas adultas con movilidad limitada, quienes no pudieron abandonar sus viviendas por sus propios medios debido al ingreso del agua.
Ese episodio dejó al descubierto la necesidad de fortalecer la infraestructura de contención y regulación pluvial en las partes altas de la ciudad, especialmente en los puntos donde las corrientes pueden tomar fuerza antes de descender hacia áreas habitacionales del poniente.
Bajo esa lógica, las obras en la presa número 2 y en Pico del Águila 2 representan una medida de prevención enfocada en disminuir la velocidad e intensidad del agua proveniente de la sierra, con la expectativa de que, ante futuras lluvias intensas, las autoridades dispongan de mejores condiciones para activar protocolos de respuesta y protección a la población.
La intención, según lo señalado por Sergio Rodríguez, es que estos trabajos no solo ayuden a contener parcialmente las avenidas de agua, sino que también permitan anticipar escenarios de riesgo y desplegar estrategias oportunas en caso de una nueva contingencia meteorológica.
Con ello, Protección Civil busca evitar que el norponiente de Juárez vuelva a enfrentar escenas como las del año pasado, cuando el agua irrumpió con fuerza en viviendas y calles, dejando a decenas de familias en medio de una emergencia que evidenció la urgencia de invertir en prevención antes de que la temporada de lluvias vuelva a poner a prueba a la ciudad.
