Fallas en el Centro de Radioterapia Regional del Norte ha dejado sin tratamiento a pacientes con cáncer

Ciudad Juárez, Chih.19 de marzo 2026– La falta de funcionamiento del acelerador lineal en el Centro de Radioterapia Regional del Norte ha dejado sin tratamiento a pacientes con cáncer durante días e incluso semanas, generando una situación crítica que expone la vulnerabilidad de quienes dependen de este servicio para continuar con su lucha contra la enfermedad. Desde el pasado 6 de marzo, usuarios no han podido recibir sus sesiones, sumándose a una serie de interrupciones que se arrastran desde enero.

De acuerdo con testimonios de pacientes, el problema no es reciente ni aislado. Durante el inicio del año, el servicio permaneció suspendido por casi tres semanas consecutivas, lo que ha provocado que los tratamientos se vuelvan irregulares y, en algunos casos, incompletos. Esta situación, además de retrasar procesos médicos delicados, incrementa la incertidumbre y el desgaste emocional de quienes enfrentan diagnósticos oncológicos.

Las fallas, según versiones compartidas por personal del propio centro, estarían relacionadas con deficiencias en el suministro eléctrico del edificio, lo que ha derivado en daños constantes al equipo especializado. El acelerador lineal, pieza clave en la aplicación de radioterapia, requiere condiciones técnicas específicas para operar, y cualquier variación en el voltaje puede afectar componentes internos de alta precisión, cuyas refacciones deben ser importadas, prolongando aún más los tiempos de reparación.

Especialistas explican que este equipo es fundamental para la atención de diversos tipos de cáncer, ya que permite dirigir radiación de manera controlada hacia tumores ubicados en distintas partes del cuerpo, como mama, próstata, colon, páncreas o sistema linfático. La interrupción en su funcionamiento no solo retrasa los tratamientos, sino que puede comprometer su efectividad, afectando directamente las posibilidades de recuperación de los pacientes.

El problema adquiere mayor dimensión debido a que este servicio atiende a derechohabientes canalizados desde instituciones públicas como el IMSS, ISSSTE y Hospital General, quienes no cuentan con alternativas inmediatas para continuar su atención. Ante la falta de información clara y soluciones concretas, los pacientes han comenzado a expresar su desesperación, cuestionando a qué instancia acudir o quién es responsable de garantizar el mantenimiento del equipo.

Mientras tanto, la única respuesta que han recibido por parte del director Luis Mauricio Acosta Castro es la indicación de esperar, en medio de una enfermedad que no da tregua. La repetición de estas fallas —al menos en cuatro o cinco ocasiones en lo que va del año— evidencia una problemática estructural que, más allá de lo técnico, refleja la urgencia de priorizar la atención médica oncológica como un tema de vida o muerte.

La situación ha encendido una fuerte preocupación entre los afectados, quienes piden la intervención inmediata de las autoridades para restablecer el servicio y evitar que más pacientes vean interrumpidos sus tratamientos. En un contexto donde cada sesión cuenta, la falta de continuidad en la radioterapia no solo representa una falla institucional, sino una amenaza directa a la salud y esperanza de decenas de familias en Ciudad Juárez.

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