“Mujeres de Arena” conmueve hasta las lágrimas en la UTCJ; el Aula Magna se llena de memoria, dolor y conciencia

Ciudad Juárez, Chih.– En una noche cargada de emociones profundas, el Aula Magna de la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez (UTCJ) se convirtió en un espacio de memoria y reflexión colectiva con la presentación de la obra “Mujeres de Arena”, puesta en escena del grupo universitario Nexo Teatro, dirigido por el docente Juan Ángel Sifuentes Córdova, que logró un lleno total y provocó momentos de silencio, llanto y conmoción entre estudiantes, docentes y ciudadanos que acudieron al recinto.

La obra, inspirada en textos del dramaturgo Humberto Robles, fue presentada en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer (8M) y llevó al escenario una serie de relatos que abordan la violencia contra las mujeres, los feminicidios, el abuso sexual y el acoso que han marcado la historia reciente de Ciudad Juárez y otras regiones del país. A través de un montaje sobrio y profundamente humano, las actrices de Nexo Teatro prestaron su voz a historias que nacen del dolor, pero también de la resistencia y la memoria.

Durante la función, el recinto universitario permaneció atento a cada palabra pronunciada sobre el escenario. El público, integrado por jóvenes universitarios, profesores y ciudadanos interesados en el arte escénico, vivió momentos de intensa carga emocional, donde el silencio se volvió protagonista y las lágrimas aparecieron entre muchos espectadores que no pudieron contener la emoción frente a las historias representadas.

La puesta en escena se construyó como una narrativa coral donde cada actriz encarna distintas voces: madres que buscan a sus hijas, hermanas que esperan noticias, amigas que recuerdan, mujeres que narran el miedo cotidiano y la esperanza de encontrar justicia. Con pocos elementos escenográficos, la fuerza dramática recayó en la interpretación, en la palabra y en la mirada de quienes dieron vida a estos testimonios.

El director del grupo, Juan Ángel Sifuentes Córdova, explicó que el montaje surge de una recopilación de historias vinculadas con la violencia que han enfrentado mujeres en la frontera y en diversas partes del país, problemáticas que, pese al paso del tiempo, continúan presentes en la sociedad. El docente destacó que el objetivo de la obra fue generar empatía y conciencia, especialmente entre las jóvenes que participaron en la puesta en escena y que en muchos casos se identifican con las experiencias relatadas, ya sea por vivencias propias o por situaciones que han ocurrido a personas cercanas.

En ese contexto, el director del grupo teatral envió también un mensaje dirigido a las mujeres jóvenes, invitándolas a buscar apoyo en los espacios institucionales creados para atender la violencia de género. Señaló que dentro de las escuelas, universidades y centros especializados existen herramientas de acompañamiento que pueden ofrecer orientación, respaldo y un entorno seguro para quienes enfrentan situaciones difíciles.

La obra recordó que detrás de cada historia de desaparición o feminicidio existe una vida interrumpida, una familia que continúa esperando respuestas y una sociedad que no puede permitirse olvidar. En escena, las palabras se transformaron en un eco colectivo que recorrió el auditorio y dejó una huella profunda en los asistentes.

A lo largo de la presentación, el público transitó por una gama de emociones: indignación, tristeza, empatía y reflexión. Hubo momentos en los que el silencio absoluto dominó el Aula Magna, mientras en otros la emoción se manifestó con lágrimas entre los asistentes, evidenciando la fuerza del mensaje transmitido por las jóvenes actrices.

Más que una representación teatral, “Mujeres de Arena” se convirtió en un acto de memoria que confrontó a la audiencia con una realidad dolorosa que forma parte de la historia de la frontera norte. La obra recordó que el arte escénico puede ser también una herramienta para denunciar, sensibilizar y mantener viva la memoria de quienes ya no están.

Al concluir la función, el público permaneció en silencio durante algunos segundos antes de romper en aplausos prolongados que reconocieron el trabajo del grupo Nexo Teatro y el compromiso de sus integrantes por llevar al escenario una historia que interpela a toda la sociedad.

Con esta presentación, la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez reafirmó su papel como espacio donde el arte, la reflexión social y la conciencia colectiva encuentran un lugar para dialogar con la comunidad.

Porque en el escenario —como en la vida— las “Mujeres de Arena” no desaparecen: se transforman en memoria, en voz y en conciencia que se niega a ser olvidada.

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