Ciudad Juárez, Chih., 19 de febrero 2026– El Gobierno Municipal mantiene en fase de análisis el proceso de reordenamiento urbano en la zona conocida como La Curva, ubicada sobre el Perimetral Carlos Amaya, donde desde hace más de dos décadas operan vendedores de autos, priorizando el diálogo y la revisión técnica antes de ejecutar cualquier acción de retiro que pudiera generar conflictos sociales.
El secretario del Ayuntamiento, Héctor Ortiz Orpinel, informó que la administración municipal desarrolla una estrategia basada en acuerdos graduales con los comerciantes, debido a la complejidad social y económica que representa intervenir un espacio con presencia comercial consolidada durante años. El funcionario explicó que el proceso no contempla decisiones inmediatas, ya que se busca evitar escenarios de confrontación y construir soluciones sostenibles.
El área permanece bajo evaluación técnica y jurídica, considerando factores urbanos, movilidad vehicular y recuperación del espacio público, además del impacto social que implicaría modificar la dinámica comercial instalada en el sector. Autoridades municipales analizan alternativas que permitan reorganizar la zona sin afectar de manera abrupta a quienes han desarrollado su actividad económica en ese punto por más de 20 años.
Como antecedente, el Ayuntamiento toma como referencia el proceso de reordenamiento aplicado en el Centro Histórico, donde las negociaciones con comerciantes ambulantes se prolongaron durante varios meses antes de alcanzar consensos que permitieron liberar espacios públicos y mejorar la imagen urbana sin confrontaciones mayores. Ese modelo de diálogo prolongado es ahora considerado como guía para la intervención en La Curva.
El objetivo municipal, de acuerdo con la estrategia planteada, consiste en recuperar áreas destinadas originalmente al tránsito y uso público, acompañando posteriormente acciones de rehabilitación urbana que incluyan mejoras en infraestructura, ordenamiento vial y fortalecimiento del entorno urbano.
La administración local sostiene que el reordenamiento busca equilibrar el derecho al trabajo con la necesidad de garantizar espacios seguros y funcionales para la ciudadanía, por lo que el proceso continuará desarrollándose mediante mesas de análisis técnico y social antes de definir una resolución definitiva.
