Ciudad Juárez, Chih., 29 de enero 2026– La Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez vivió una jornada profundamente emotiva con la presentación de la obra teatral “Filos”, del dramaturgo juarense Pilo Galindo, puesta en escena que se convirtió en un rotundo éxito al registrar butacas llenas en la Sala Magna de la institución y una respuesta sensible del público estudiantil que desbordó incluso los pasillos del recinto.
A través del jefe del Departamento de Cultura de la UTCJ Carlos Puente, se programaron dos funciones estratégicas —el miércoles por la tarde y el jueves por la mañana— con el propósito de que alumnos de ambos turnos pudieran presenciar este montaje escénico, cuya dramaturgia se adentra en la fragilidad humana, el dolor físico, la amistad y el amor como fuerzas que hieren y, al mismo tiempo, sostienen. La respuesta fue inmediata: aforo completo, atención absoluta y un silencio escénico cargado de emoción.
Desde el primer acto, la obra construye una atmósfera íntima mediante un trabajo actoral preciso, un ritmo contenido y una progresión dramática que conduce al espectador por el filo de la existencia. La historia aborda cómo una limitación física puede transformar el carácter, aislar al ser humano y poner a prueba los vínculos más cercanos, revelando quiénes permanecen cuando todo parece quebrarse.
La puesta en escena gira en torno a Leninn, personaje que se coloca deliberadamente al borde del abismo emocional y vital, mientras Benito intenta rescatarlo desde la razón y la lealtad. Es Irene quien, desde el trazo amoroso del texto, conduce la acción hacia una verdad contundente: el amor tiene dos filos, uno capaz de herir profundamente y otro con la fuerza suficiente para salvar. Este clímax dramático culmina en un desenlace inesperado que arrancó lágrimas, suspiros y una reflexión colectiva sobre la amistad, la empatía y la responsabilidad afectiva.
En contexto, la obra encuentra su raíz en una experiencia real que marcó al autor, al estar inspirada en la vivencia del poeta Miguel Ángel Chávez Días de León, quien tras sufrir un derrame cerebral enfrentó una discapacidad que transformó su vida. Esta referencia dota al texto de una honestidad emocional que atraviesa la cuarta pared y conecta directamente con el espectador.
Desde el ámbito institucional, la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez reafirmó, a través de su Departamento de Cultura, su vocación de ofrecer espectáculos de probada calidad artística, capaces de formar públicos sensibles y críticos. La presentación de “Filos” no solo consolidó a la Sala Magna como un espacio vivo para las artes escénicas, sino que también confirmó que el teatro, cuando se hace con verdad y amor, sigue siendo un refugio donde la comunidad puede mirarse, reconocerse y sanar.
(juanramonrosas@yahoo.com.mx)
