Ciudad Juárez, Chih., 30 de diciembre de 2025. — La Ciudad iniciará el 2026 entre ritmos de cumbia y salsa. Autoridades estatales confirmaron que el 1 de enero, a las 18:00 horas, el Parque Central se convertirá en escenario de la primera gran actividad del año: una fiesta sonidera que marcará el arranque formal del calendario cultural y social del recinto.
El anuncio se realizó en conferencia de prensa encabezada por Carlos Ortiz, representante de la Oficina de Gubernatura en la Zona Norte; Rafael Butchart, coordinador general del Parque Central; Austria Galindo, subsecretaria de Desarrollo Humano y Bien Común; y el DJ Antonio Cobián, responsable de dirigir la propuesta musical. De acuerdo con las autoridades, el evento forma parte de la estrategia instruida por la gobernadora Maru Campos para consolidar el parque como espacio público vivo, incluyente y accesible, que promueva convivencia familiar, participación juvenil y cohesión comunitaria desde el primer día del año.
Más que una celebración, la fiesta sonidera llega con una carga simbólica y social. Este fenómeno musical, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México en 2023, surgió en los años cincuenta en barrios populares como Tepito, Peñón de los Baños y Tacubaya, donde funcionó como respuesta comunitaria a la falta de espacios recreativos y a contextos de marginación.
En términos técnicos, el sonidero combina sistemas de audio de alta potencia, iluminación escénica y dinámicas de interacción social: el DJ se convierte en animador, narrador y mediador comunitario, articulando saludos personalizados y mensajes que fortalecen la identidad colectiva. Los géneros que predominan —cumbia, salsa, merengue, guaracha y vallenato— generan ambientes de convivencia pacífica y apropiación segura del espacio público.
Figuras emblemáticas como La Changa, Polymarchs, Cóndor, Siboney y La Conga consolidaron un estilo que trascendió la música para convertirse en expresión urbana de pertenencia. La fiesta prevista para Juárez busca dialogar con esa tradición y adaptarla a un contexto local en el que el parque se proyecta como plataforma cultural permanente.
De acuerdo con la logística del evento, el acceso será gratuito y se espera una alta afluencia de familias y jóvenes. La programación contempla bloques musicales continuos, áreas de descanso, filtros de seguridad, coordinación interinstitucional y un dispositivo de servicios para garantizar orden, movilidad y seguridad perimetral.
Para las autoridades, iniciar el año con una celebración comunitaria tiene un mensaje claro: reconstruir tejido social desde el encuentro y la alegría compartida. Con luces, altavoces y el inconfundible llamado del sonidero, el Parque Central se prepara para inaugurar 2026 con una promesa sencilla pero poderosa: bailar juntos también es hacer ciudad.
