Ciudad Juárez, Chih., 24 de noviembre de 2025.– La más reciente corrida de toros programada en Ciudad Juárez volvió a ser suspendida tras criterios contradictorios entre jueces y tribunales, informó el presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar, al señalar que el espectáculo únicamente podría realizarse si se garantiza la ausencia total de sufrimiento para los animales, condición que derivó en que los organizadores decidieran no llevarla a cabo.
El alcalde explicó que, como ocurrió anteriormente, las resoluciones judiciales fueron opuestas. Recordó que en una ocasión “un juez la suspendió y el tribunal la avaló”, mientras que en esta ocasión “este juez parece que sí la dejó correr y otro tribunal colegiado no la suspendió”.
La resolución final determinó que la corrida podía realizarse, pero sin que hubiera sufrimiento para los animales, requisito que, por la naturaleza misma del espectáculo taurino, imposibilitó su ejecución. Ante ello, los organizadores optaron por cancelar.
El edil reiteró que, mientras no exista una legislación clara en Chihuahua respecto a la tauromaquia, “seguiremos a la expectativa de lo que determinen las autoridades judiciales”, pues cada temporada queda sujeta a nuevos criterios.
Durante este año, señaló, la corrida suspendida sería la última programada.
Maltrato animal: una postura personal, pero la ley obliga al Municipio a acatar fallos
Pérez Cuéllar reconoció abiertamente que, en lo personal, considera que la tauromaquia implica “maltrato animal” y que esto “está más que evidente en los seres sintientes”. Sin embargo, enfatizó que como autoridad municipal no puede actuar fuera del marco legal.
Subrayó que su obligación es cumplir las resoluciones judiciales “por encima de cualquier postura personal”, incluida su convicción de que no asistiría a una corrida de toros.
En caso de que en futuras temporadas se mantenga la ausencia de legislación específica, el municipio continuará dependiendo de los criterios que emitan jueces y tribunales.
En México, al menos nueve estados han prohibido las corridas de toros por considerarlas prácticas de crueldad animal, mientras que otras entidades continúan en un debate legal constante. A nivel nacional, la Suprema Corte ha intervenido en múltiples ocasiones sobre amparos y suspensiones, sin emitir una resolución definitiva que unifique criterio en todo el país.
En Chihuahua, el tema continúa en una zona gris: sin prohibición expresa, pero sujeto a decisiones judiciales que pueden cambiar de un día a otro, como ocurrió en esta última suspensión en Juárez.
El alcalde reiteró que, si no se legisla en los próximos meses, la temporada taurina del próximo año podría enfrentar nuevamente resoluciones cambiantes, lo que dejaría a organizadores, autoridades y audiencia en la misma incertidumbre actual.
Por ahora, el municipio seguirá atendiendo lo que marquen los jueces, mientras mantiene firme su postura administrativa: cumplir la ley y acatar cualquier resolución judicial.
