Ciudad Juárez, Chih.— 26 de agosto de 2025. Una alerta encendió las alarmas en Ciudad Juárez: la población está respirando un aire cargado de contaminantes que ya está provocando enfermedades crónicas y poniendo en riesgo vidas humanas. Así lo advirtió el doctor Lorenzo Soberanes, especialista en salud pública, quien junto con académicos y activistas urgió a implementar medidas estratégicas antes de que la crisis ambiental se vuelva incontrolable.
Durante la ponencia, Soberanes explicó que las partículas finas (PM10 y PM2.5) y el ozono se han convertido en enemigos silenciosos que, al ingresar a los pulmones, desencadenan problemas respiratorios, cardiovasculares e incluso aumentan el riesgo de mortalidad prematura. “Cada día que respiramos este aire contaminado estamos comprometiendo nuestra salud y la de nuestros hijos”, enfatizó.
Los especialistas señalaron que la contaminación en la frontera proviene principalmente del transporte vehicular, el polvo urbano y la industria, y recordaron que organismos internacionales como la OMS han colocado a Juárez en la lista de las urbes más contaminadas de México. Esta situación, advirtieron, no solo afecta la salud individual, sino que deteriora la productividad económica y la calidad de vida de toda la comunidad.
El catedrático Felipe Adrián Vázquez Gálvez, junto a Jonathan Guillermo Garibo García y Arly Vianey López, coincidieron en que, aunque se trata de un problema estructural, existen medidas inmediatas que podrían reducir los daños: modernizar el transporte público, regular con mayor rigor las actividades industriales y fomentar el uso de energías limpias en comercios y empresas locales.
Los especialistas señalaron que lo que muchos ciudadanos consideran “normal” en Juárez —el polvo que se levanta en las calles, el humo de los autos y la bruma gris que cubre la ciudad— en realidad son partículas tóxicas que entran al organismo con cada respiración. Estas condiciones, añadieron, ponen en especial riesgo a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
El doctor Lorenzo Soberanes fue contundente: “No podemos seguir normalizando un aire que está matando silenciosamente a nuestra gente”. Pidió a autoridades y ciudadanos unir esfuerzos para reducir emisiones y proteger la salud de la comunidad.
El llamado final fue claro y dramático: si no se toman medidas urgentes, Juárez enfrentará una crisis de salud pública aún más grave en los próximos años.
