Cruz Pérez Cuéllar calificó como “excesiva” la exigencia de dejar el cargo tras revelarse que Jacinto “N”, alias “El Monster”, participó en la masacre de 2019 y aprobó los exámenes de confianza antes de integrarse a la Policía Municipal.
Ciudad Juárez, Chih., 4 de agosto de 2025.-El presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar rechazó contundentemente renunciar a su cargo, luego de que la familia LeBarón exigiera su salida y la del secretario de Seguridad Pública, César Omar Muñoz Morales, tras confirmarse que un expolicía municipal implicado en la masacre de nueve mujeres y niños en 2019 fue parte de la corporación policiaca.
“No tengo por qué responder por los actos de una persona como ésta. Entiendo el dolor de la familia LeBarón, pero culparme a mí o al secretario de Seguridad es, francamente, excesivo”, declaró el alcalde en rueda de prensa.
Pérez Cuéllar calificó la petición de renuncia como “desproporcionada” y afirmó que el señalado, Jacinto “N”, alias El Monster, ya está detenido y vinculado a proceso por delitos de homicidio calificado, feminicidio, tentativa de homicidio y tentativa de feminicidio. Las autoridades federales lo señalan por su presunta participación directa en la emboscada ocurrida el 4 de noviembre de 2019 en los límites de Sonora y Chihuahua, donde fueron asesinados integrantes de la comunidad mormona de doble nacionalidad.
El alcalde también explicó que Jacinto “N” formó parte de la Policía Municipal tras haber aprobado los exámenes de control de confianza requeridos para su ingreso, por lo que responsabilizó al sistema nacional de evaluación:
“La verdadera falla está ahí. Esos exámenes supuestamente miden si un aspirante es confiable, y este sujeto los pasó”, dijo.
Los exámenes de control de confianza para policías municipales no los realiza el municipio, sino que están a cargo de los Centros de Evaluación y Control de Confianza, supervisados por el Centro Nacional de Certificación y Acreditación (CNCA), órgano adscrito al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Estas pruebas incluyen evaluaciones psicológicas, toxicológicas, médicas, socioeconómicas y poligráficas. Su objetivo es impedir el ingreso de personas con antecedentes delictivos, vínculos con el crimen organizado o perfil violento. Sin embargo, el caso de El Monster demuestra que el sistema no es infalible.
